El secretario de defensa de Estados Unidos, Mark Spencer, aseguró que «todas las opciones están en la mesa, tras haber acusado a Irán de los ataques perpetrados contra bases norteamericanas en Irak.

«Como lo había declarado anteriormente, Estados Unidos no tolerará ataques respaldados por Irán en contra de nuestra gente, nuestros intereses y nuestros aliados. Todas las opciones están en la mesa al mismo tiempo que trabajamos con nuestros compañeros para traer a los perpetradores ante la justicia y mantener la disuasión», dijo el titular de la defensa en su cuenta de Twitter.

Luego de los ataques, registrados este miércoles, con cohetes hacia una base militar en Irak el saldo de muertos fue de tres militares: dos estadounidenses y un británico.

En conferencia de prensa matutina, Espencer afirmó que tiene la autorización del presidente Donald Trump para realizar las medidas necesarias como represalia por los ataques.

Según el secretario, el atentado contra la base aérea de Taji fue realizado por la milicias chiitas respaldadas por Irán. «Estamos bastante seguros de saber quién hizo esto», afirmó.

Por su parte, el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor estadounidense, dijo que 30 cohetes fueron disparados, 18 de los cuales alcanzaron la base. Además de los tres muertos, otros 14 miembros de la coalición resultaron heridos, cinco de los cuales estaban en estado grave, dijo.