Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

Es de mezquinos lanzar la piedra y luego esconder la mano. La “disculpa” de Felipe Calderón no es una disculpa, es vileza. El expresidente tuiteó:

Pregunta abierta, dice Calderón, lo que no dice es que la pregunta traía su buena dosis de cizaña. ¿Por qué precisamente señaló al supuesto hermano mayor de Joaquín Guzmán Loera? Haciendo eco al señalamiento de las redes sociales, a la mentira, trata de salirse por una tangente imposible. De ser tan inocente la pregunta abierta, ¿por qué no señaló a las otras personas que aparecen en la foto? Ahora sí que, Felipe, no mames.

La pregunta fue con dolo, con alevosía. “No hice la afirmación que Usted dice”, pues no, hizo algo peor, introducir la sospecha a partir de una mentira tomada de las redes sociales. Se justifica diciendo que publicó la aclaración de Beatriz Gutiérrez Müller que, dicho de paso, no fue una “aclaración”, fue una sonora bofetada con guante blanco al intento de calumnia de Calderón.

Dándose taco, Felipe Calderón se erige como el gran opositor:

¿De cuál experiencia habla Calderón? ¿De las millonarias compras de dosis? ¿De laboratorios consentidos? ¿De los moches? ¿De la falta de transparencia?

La revista Proceso publicó a mediados de noviembre de 2012: “El sector salud adquirió 30 millones 215 mil dosis, de las cuales 20 millones 215 mil fueron compradas a los laboratorios Sanofi Pasteur por un monto superior a mil 300 millones de pesos, y los restantes 10 millones de dosis a los laboratorios Glaxo Smithkline por unos 750 millones de pesos. En total, alrededor de 2 mil 500 millones de pesos en vacunas.

“Estas compras se realizaron en 2009. El año siguiente se adquirieron poco más de 2 millones de dosis.

“La falta de transparencia se mantuvo en cuanto a los contratos. Pese a que en su respuesta la Ssa identifica los números de contratos AV-0328/2009, AV-0335/2009 y AV-0338/2010, declaró no tenerlos en sus archivos, por lo que el contenido de éstos supuestamente no existía”.

¿Felipe Calderón quiere aportar a la 4T su experiencia en la corrupción? ¿Por qué no aporta la experiencia de Joaquín el Chapo Guzmán y Genaro García Luna? Calderón engañó para ser presidente, engañó como presidente y, fiel a su tradición de mentiras, quiere seguir engañando. “La omnipresencia de los pobres nos recuerda lo corrupto que fueron”.

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