Desde finales de 2019, un sólo virus ha ocupado la mayor parte de la atención científica, médica, mediática y económica, lo que, según la visión de Travis Sánchez, epidemiólogo de la Universidad de Emory, podría afectar directamente a la detección y tratamiento de casos de VIH.

A principios de abril Sánchez entrevistó de forma remota a mil hombres homosexuales sobre cómo cambió su vida sexual durante la pandemia de Covid-19 y el confinamiento, y aunque la mitad de ellos afirmaron que su número de parejas sexuales se había reducido junto al uso de apps de citas, el investigador teme que otros problemas colaterales puedan presentarse.

Los entrevistados por el epidemiólogo afirmaron que debido al cierre de muchos establecimientos a causa de la pandemia, ahora tenían mayores dificultades para realizarse una prueba de detección de VIH, por lo tanto, aquellos que continúan teniendo relaciones sexuales de manera habitual, no puede conocer su estado serológico.”Es muy probable que los comportamientos riesgosos se reanuden antes de que los servicios de prevención hayan reabierto por completo. Esta combinación podría conducir a más infecciones por el VIH”. Travis Sánchez

Aunque no hay forma de conocer el verdadero impacto del coronavirus en los casos de VIH, hasta que todos los centros de detección y tratamiento queden abiertos y fue publiquen las cifras de infección correspondientes al 2020, profesionales de la salud pública temen que haya un aumento considerable debido al “relajamiento” de medidas y programas de prevención.

Muchas clínicas especializadas que realizan pruebas de detección de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual han cerrado a causa de la contingencia sanitaria o reciben a un número limitado de personas cada días; entre ellas está a clínica Whitman Walker en Washington que recibía a alrededor de 50 personas al día y ahora todas ellas están sin diagnósticos oportunos.

El hecho de que no se apliquen las pruebas no necesariamente genera un cambio en las prácticas sexuales, incluidas las de riesgo. Sobre el tema, Amanda Cary, una enfermera especialista que continúa atendiendo pacientes sintomáticos, afirma que “habrá un aumento de las ETS”.