Por: Jorge Narváez.

Tal parece que de la noche a la mañana se tomó la decisión de cancelar el Clausura 2020 y comenzar un torneo nuevo cuando la pandemia haya cesado, pero ¿fue la opción correcta? Analizando esta situación del futbol, su principal motor es el negocio y sólo al final se considera el espectáculo.

La FIFA apoyará económicamente a las Ligas afiliadas con una fuerte cantidad de dólares para repartirlo entre los clubes. Es un intento para que puedan sobrevivir y sus finanzas no se vean comprometidas. Es lógico, ya que los torneos fueron creados no sólo para ganar un trofeo hecho de plata y aluminio, lo importante no es la copa sino la jugosa bolsa de billetes que se disputa. Olvídense del espectáculo como prioridad.

La cantidad que va a recibir cada equipo sería el equivalente del dinero que recibiría el ganador, pero distribuido. Y ante la disminución en los sueldos de los jugadores, el ahorro que tendrán por los gastos en concepto de comidas, viáticos en los viajes, pago de servicios, gasto por seguridad municipal, entre otros conceptos, da igual cancelar el torneo; total, el esfuerzo de los jugadores no vale (para eso les pagan) y la ilusión de la afición, que veía a su equipo destacar, tampoco vale.

Entendemos que, según, la principal razón para cancelar el Clausura fue para proteger a todos los involucrados en un partido y evitar brotes de contagio de Coronavirus. Pero el torneo iba a la mitad del camino, había bastantes opciones para reanudar el torneo.

Se podía sacrificar las finanzas y jugar partidos a puerta cerrada o volverse a reanudar cuando la alerta bajara. Inclusive tenían en sus manos organizar el año futbolístico y ahora comenzar con el Apertura en enero y no con el Clausura.

En fin, aunque la decisión fue tomada de botepronto, al menos sí fue una decisión correcta el no reanudar partidos en junio, junto con la reactivación de muchas empresas, porque al reactivar el futbol se incitaría a la afición a reunirse, en ese aspecto se aplaude la congruencia que tuvieron los directivos. Sólo en este aspecto se aplaude.

Ya que clausuraron la Clausura 2020, no nos queda de otra más que seguir viendo la eLiga MX, que está llegando a su fin. A ver si no nos acostumbramos a ver los videojuegos, y buscamos en la vida real quién está moviendo a los jugadores con un control, olvidando a clubes, empresas, estadios, y todo ese negocio millonario que es el futbol.

Fotografía: ONCEdiario

@SoyJorgeNarvaez