El costo de no adoptar una política contracíclica ocasionará que la crisis económica en México, resultado de la epidemia por Covid-19, sea más profunda y en su escenario más adverso ocasione una baja del 8.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y una pérdida un millón 400 mil puestos de trabajo, los cuales tardarán seis años en reponerse.

En su análisis para el Séptimo Informe Semanal Covid de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el presidente la Comisión de Estudios Económicos del organismo, José Luis de la Cruz, explicó que México apenas ha destinado 1.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en medidas fiscales para mitigar el impacto de la pandemia.

Lo anterior, dijo, está por abajo de países como Italia que ha destinado casi 40 por ciento; Alemania con más de 30 por ciento y Estados Unidos con 15 por ciento del PIB, entre otros.

El también director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) detalló que México requiere de medidas fiscales, “entendidas no como condonación de impuestos, ni la modificación de paquetes tributarios, sino como todo un paquete tributario de inversión, como gasto público”. Sin embargo, lo que se muestra es la no intervención del Estado, lo que contrasta con otros países.

Explicó que la tendencia del impacto en la economía podría profundizarse si se toma en cuenta que el ciclo industrial de Estados Unidos ha tenido una baja muy profunda, la más fuerte desde la crisis de 2009, y no ha tocado fondo, y esto tiene una correlación con la industria mexicana de 70 por ciento, es decir, “México que ya viene debilitado, y entre abril, mayo y junio recibirá el choque que esta ocurriendo en Estados Unidos”.

Otra variable negativa es que el gobierno no tendría dinero, porque el país enfrenta la caída de la exportación y de la producción de petróleo, y la tendencia sigue a la baja.

Por ello, el escenario de la economía más optimista es de una contracción de 4.5 por ciento del PIB, con una pérdida de empleos de hasta 540 mil; mientras que en su escenario más adverso registra un impacto de más de. 8.8 por ciento y un desempleo de un millón 400 mil empleos.

“Ese millón 400 mil empleos lo que significa es que casi seis millones de mexicanos van a sufrir la afectación por esa persona que pierda el empleo, un impacto en la familias, pues además debió generarse un millón de empleos más”.

Insistió en que para reponer esos casi dos millones y medio de empleos perdidos se tardaría seis años, y ello tiene mucho que ver en el entorno de cómo se van a desarrollar las empresas, pues son las que generan 90 por ciento de los trabajos.

En la opinión de José Luis de la Cruz , las autoridades están subestimando la magnitud de la crisis, porque la construcción tiene siete trimestres a la baja; las industrias manufactureras tiene dos trimestres en descenso consecutivo; la industria minera tiene apenas la segunda tasa positiva en 29 trimestres, y la actividad industrial lleva 23 meses a la baja.

Además, añadió, en este 2020, las finanzas públicas necesitarán de 400 mil millones de pesos adicionales, aun contando con disposición de fondos y de fideicomisos y para 2021 se requerirán 600 mil millones de pesos más, y para ello se requieren políticas públicas que mitiguen el impacto del Covid-19 y la confianza para generar más inversión y empleo.

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