Por Félix Cortés Camarillo

Cuando esto escribo, cinco personas han perdido la vida en los Estados Unidos siguiente a las manifestaciones de protesta en contra del racismo rampante en su gobierno y órganos de represión policial física, y sobre todo a la respuesta de ese gobierno, brutal y represiva.

El ejercicio de la violencia, por definición de derecho, sólo está contemplado como legal cuando lo ejerce el Estado. El presidente Trump el lunes por la tarde no solamente hizo una payasada –lo que en él es muy normal- esgrimiendo como escudo que nos resulta muy familiar, el ejemplar de su biblia frente a la iglesia episcopal de San Juan, cruzando el parque Lafayette desde la Casa Blanca. Es una iglesia que los presidentes de Estados Unidos recién jurados suelen visitar luego de su toma de posesión, en enero. Trump repitió el rito mediático ayer en una iglesia católica.

Trump decidió también, sin tener esa atribución sin la aprobación del Congreso, amenazar con enviar al Ejército para contener a los críticos manifestantes de las muertes racistas, a quienes calificó de terroristas locales. A los gobernadores de los estados que tienen la facultad de llamar en su auxilio a la Guardia Nacional los llamó –más o menos- maricones por no hacerlo.

En la misma tonalidad pero otra geografía, ayer por la tarde escuché al subsecretario López-Gatell defendiendo la indefensión física con la que el presidente López se lanzó a una estúpida gira célebre de faraónicas obras que no tienen otro objetivo que el de agrandar el culto a la personalidad del presidente. Se extendió también en la innecesaria postura ejemplar que el presidente tiene en cuanto a las medidas precautorias a las que el mismo Lopez-Gatell hace propaganda.

Para los que no están familiarizados con el término, cinismo significa: “actitud de la persona que miente con descaro y defiende o practica de forma descarada, impúdica y deshonesta algo que merece general desaprobación” . Tanto el presidente Trump como el subsecretario López Gatell llenan muy bien esos zapatos.

PREGUNTA PARA LA MAÑANERA, porque no puedo entrar sin tapabocas.: Señor Presidente, con todo respeto: No se moje tanto: ya está muy húmedo.

‎felixcortescama@gmail.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.