Por Guillermo Colín

Aunque el uso terapéutico del Dióxido de Cloro (CDS) para erradicar del organismo huésped el COVI 19 ya está permitido legalmente en Bolivia desde hace unas semanas, y en la república de El Salvador el ministerio de Salud dispensa kits a los casos positivos para el tratamiento deambulatorio del virus con fármacos alternativos como la Invermectina, antihistamínicos, antinflamatorios y vitamínicos, en otros países latinoamericanos como Ecuador aún libran batallas para reconocer legalmente su uso.   

El doctor Mauricio Quiñones Mendoza un cirujano de la Universidad de Guayaquil y presidente de la Asociación Ecuatoriana de Médicos Integrativos fue uno de los infectados que sobrevivió gracias al tratamiento con Dióxido de Cloro.

Narra su experiencia: “El siete de abril el Ministerio de Salud Pública, pese a que en esos momentos Ecuador se debatía en la pérdida de la mayor cantidad de profesionales de la salud que se ha dado en la historia de la medicina de Ecuador,rehusó considerar el tratamiento con CDS que le propusimos.

“Ante la negativa de las autoridades con pérdida de colegas muy cercanos y con toda esta situación que me enervó, enarbolé la lucha por la vida y la salud, tanto que por el trabajo frenético de atender pacientes no me había dado cuenta que estaba contaminado y al deprimírseme el sistema nervioso fui presa fácil del COVI.

“Fue esa circunstancia la que me reveló que a los sistemas mundiales de salud los dirigen unos mafiosos, fascistas que nos quieren muertos y no sanos. Un día de abril no pude subir una escalera. Pasé de ser investigador a ser paciente. Me dijeron mis colegas que me iba a morir. Pero aunque yo estaba al principio reacio, por mi gravedad me aplicaron CDS intravenoso y gracias a ello estoy aquí para contarlo.

“Bastaron 20cm en una solución salina de 100cc. Me lo pasaron en una hora, y a las seis o siete horas ya respiraba sin problema y tenía mejor semblante y en una semana, el 13 de abril estaba de vuelta a las trincheras, curado.

“El virus propicia que se te hagan coágulos no solamente en los pulmones, la sangre va por todo el cuerpo, sólo que nos hemos enfocado en la parte respiratoria porque es el aliento de vida pero igual se afecta el hígado, los riñones, el cerebro, incluso el sistema nervioso queda un poco trastornado después de un ataque de COVI  ya que incluso han hecho creer que el COVI no da inmunidad.

“Pero nuestro sistema inmunológico es mágico, su memoria nunca va a olvidar que estuvo en contacto con el virus. Nos están metiendo el cuento que la inmunidad es para dos o tres meses para obligarnos a vacunar. ¡Despertemos! Estamos frente a un genocidio planetario, recobremos el sentido común.

“No hay que creer a ciegas lo que dicen los gobernantes porque estos gobernantes son cómplices de la OMS. Médicos que por cuidar sus centros de trabajo se hacen cómplices de estas situaciones. En Perú está prohibida la utilización del CDS. ¡Tamaña estupidez! Nosotros como médicos reclamamos un derecho a un bien mayor. Podrán decir las leyes lo que digan. Pero tenemos un derecho a la vida y a la salud. Y eso está por encima de cualquier ley y el Estado no es dueño de nuestros cuerpos. La constitución de la República del Ecuador reza que tenemos derecho al tratamiento que queramos de acuerdo a nuestras creencias. No nos dejemos cuentear. Recuperemos el juramento hipocrático para no dejarnos matar.

“Población en general ojo: el Estado te quiere enfermo y aborregado. Y los médicos tenemos la primera obligación de recobrar el sentido común. Algunos toman el CDS a escondidas y cuando salen ya recuperados niegan su testimonio por cuidar su puestito chico o grande. Tenemos que abandonar ese temor que debilita al sistema inmunológico porque te han hecho creer que necesitas estar solo y distanciado.

“Esta crisis sanitaria tiene solamente la intención de romper los sistemas económicos de todos los países. La guerra no solo es contra el coronavirus sino contra esta “plandemia”. Plan para destruir la economía y que surja un nuevo orden económico impuesto por sólo unos cuantos cuyo objetivo es liquidar a la mayor parte de la población porque para ellos el mundo está sobrepoblado. ¿Se puede imaginar semejante estupidez? Yo viajo por las carreteras de mi país y veo enormes extensiones deshabitadas ¿cómo es entonces que estamos sobrepoblados?

“Y la gente se la cree porque está adormecida, desde el sistema educativo nos tienen amaestrados. Nos enseñan a ser esclavos. A obedecer. Hace falta el cambio en el sistema de vida. Como parte de ello, es muy bueno que la gente conozca del CDS pero debe ser administrado bajo la vigilancia del médico; no puede estarse tomando a diestra y siniestra porque la mafia está alterando los productos que se le entregan a la gente. Les venden lejía por ejemplo. La guerra también es sucia y sin cuartel.

“En Ecuador vivimos todas las aberraciones que se puedan imaginar, como que hay un Ministro de Salud que dicta una prohibición a la investigación que se pueda realizar sobre la utilización del Dióxido de Cloro. ¡Tamaña estupidez! Cuando nuestra constitución dice que en Educación Superior se promoverá la investigación y se respetarán los conocimientos de la medicina alternativa, complementaria y ancestral promoviendo la investigación. ¿Cómo no se puede estar comprometido con las grandes mafias cuando se atreve a violar así la constitución por un acuerdo ministerial?

“Pero a pesar de ello todavía existimos médicos que le estamos haciendo frente a la situación. Yo no ando regalando CDS como caramelos a todo el mundo. Yo pido a los que lo solicitan que se acerquen para hacerles primero un chequeo y luego ver qué tratamiento se va a seguir. En mi país los médicos podemos prescribir fórmulas magistrales sin necesidad de pedir autorización. EL CDS es una de ellas. No obstante han metido a la cárcel a colegas míos por estar “distribuyendo una sustancia prohibida por la ley sin registro sanitario”. ¡Tamaña estupidez! A sabiendas que como médicos podemos prescribirlo. Están obnubilados por el poder del dinero.

“Y gente que le roba la salud a un país, no es sólo un ladrón, ¡es un asesino! Ese es el debate: la supervivencia. Y no nos vamos a dejar arrebatar nuestro derecho a la salud. De la forma como lo presentan lo que sigue es la desobediencia civil, otro derecho consagrado en nuestra constitución. Pero hay que tener cuidado porque igual te pueden desaparecer. Son una mafia.

 “Todos están involucrados en un sistema corrupto que ya no da más. No se investiga porque saldría a la luz lo que sucede. Un ser humano que se cure o se sane no es negocio para la industria farmacéutica. Es un paciente que ya no va a consumir. Por eso los investigadores están bajo el mando de gente corrupta. Por eso no hay investigación”.

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