Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

josejaimeruiz@lostubos.com

En todos los medios de comunicación hay chivatos, El Norte no es la excepción. Samuel García y algunos miembros del PRI (del PAN no tengo referencia) sabían de la encuesta del periódico de la calle Washington la víspera de su publicación, la filtración puso en alerta a Samuel: habría qué crear una caja china para contrarrestar la nota, porque supo que no le iría nada bien en la encuesta.

Samuel y su gente se inventaron una incursión a la refinería de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, con el fin de clausurarla simbólicamente por los niveles de contaminación que emite. Para alguien educado en el “influenceriato”, la realidad lo sorprendió: los trabajadores de Pemex lo situaron y lo sitiaron, ese es el México que el senador de MC desconoce.

Los directivos de El Norte se dieron cuenta de la filtración y de la caja china que quería inventar Samuel y que ingenuamente pensó serían las ocho columnas del rotativo. Por eso en “M. A. Kiavelo”, el editorial oficial del medio de comunicación, hay risa y saña:

“1.- TODAVÍA sin recuperarse del ramalazo propiciado por los ministros vino su desplome en la encuesta electoral de EL NORTE, donde luego de ser el puntero pasó al cuarto lugar, detrás de Clara Luz Flores, Adrián de la Garza y Víctor Fuentes…

2.- PA’ rematar, ayer, luego de cocorear, perdón, de anunciar que haría una clausura simbólica de la refinería de Cadereyta, Samuel fue recibido por enfurecidos obreros de Pemex que -gracias a que lo avisó- ya lo esperaban hasta con piedras… y no para darle la bienvenida…”

Los Junco no perdonan…

Samuel tiene una “estrategia” absurda: congratularse con los jóvenes dueños o directivos de los medios, hacerlos sus “amigos”; pero el periodismo no está ahí, si así fuera no tendría a todas las columnas oficiales de los periódicos de Monterrey, o a través de notas, describiendo su frívola ingenuidad política. Aunque sirvan, la política no se reduce a las relaciones públicas ni a la connivencia.

Hace días publiqué en este mismo espacio: “A lo largo de estos recientes años, el senador Samuel García ha sido ingenuo no en su necesidad sino en su necedad: nos ha demostrado cómo no hacer política (…) Por anticipado, Samuel García ya sufrió derrota tras derrota. Desesperado, se cuelga de clavos ardientes. Tal vez Movimiento Ciudadano necesite redefinir la candidatura del 2021 a la gubernatura de Nuevo León. Samuel huele a cartucho quemado”.

Ni en parapente ni en paracaídas, Samuel García se lanzó en un bungee de la política, por eso rebota de aquí para allá en el abismo, sin aterrizar.

En efecto, Samuel no será candidato.

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