Por Francisco Tijerina Elguezabal

“La diferencia entre literatura y periodismo es que el periodismo es ilegible y la literatura no es leída.” // Oscar Wilde

Vivimos un mundo cada vez más complejo.

De la nada y porque a cualquiera le viene en gana, de pronto te enteras que el día tal es la celebración mundial de tal cosa, aún y cuando en otro día y mes se conmemora el Día Internacional de lo mismo y eso sin contar las fechas en que existen fechas diferentes para celebrar nacionalmente el mismo tema.

Ayer fue Día Internacional del Periodismo. ¡Anda tú, qué bueno!

Hace años el único día en que se festejaba a los periodistas era el 7 de junio, “Día de la Libertad de Expresión” en México, pero desde hace tiempo han surgido más fechas y celebraciones que terminas por no entender o saber cuándo en realidad debes preparar una fiesta, aunque también debo aceptar que hay un montón de compañeros que la festejan a diario, con o sin motivo y se la pasan “cachetonamente” sin casi saber escribir o expresarse.

¿Es que acaso hay algo para festejar?

Elegí la comunicación como forma de vida y en ella el periodismo ha ocupado una parte importante, dándome enormes satisfacciones y lecciones.

Difícil celebrar el periodismo en nuestro país cuando existen tantas desigualdades, cuando hay compañeros con sueldos de hambre, cuando se privilegia en muchas redacciones la “colaboración” gratuita o la gacetilla pagada por encima del trabajo de un profesional, cuando se le otorga el espacio “al que no cobra”, aunque sea un improvisado sin preparación, en lugar de dárselo a quien verdaderamente sabe.

Y ha sido la historia que he vivido durante casi 44 años en muchos sitios, a lo largo y ancho de América Latina, no sólo en nuestra región o país. La vi con mis ojos en Argentina o Perú, la escuché en Honduras o El Salvador, me dijeron lo mismo en Guatemala o Paraguay.

Sin embargo, hay en todos esos sitios lugares de privilegio para algunos periodistas, sitios que no aparecieron solos y que para llegar a ellos requirió de un enorme esfuerzo por parte de quienes están ahí. Los encumbrados, los que tienen noticieros con amplia audiencia, los que son leídos, los reconocidos, no están por obra de la casualidad y eso es lo que deberían tener en consideración buena parte de los que se quejan de su suerte.

La mesa ha estado y está siempre puesta para ser ocupada por quienes demuestren que tienen los tamaños suficientes, es cuestión de porfiar, de no cansarse, de insistir, de buscar con ahínco el espacio.

El periodismo no es un sitio cómodo para los conformistas porque se puede ser del montón, pero eso no te asegura futuro, porque hay quienes viven del chantaje o la extorsión por un tiempo, mas no lo podrán hacer siempre y los únicos que tienen el futuro asegurado son los buenos, los mejores, esos que están en esos lugares escogidos.

No sé cuándo se festeja, celebro mi profesión y felicito a mis compañeros, pero no hay mucho tiempo para ello, hay que trabajar que las audiencias esperan.

ftijerin@rtvnews.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.