Por Jorge Narváez

A Rogelio Gabriel Funes Mori, el “Melli”, se le abrió una puerta, sin llamarla ni buscarla, aunque sí sabía de ella. Se trata de la puerta que le da la posibilidad de jugar con la Selección Nacional de México.

La FIFA modificó sus estatus que impedían a jugadores portar la playera de otra nación. Lo más representativo, y que muchos pueden echar mano de eso, es que el jugador haya vivido en el territorio nacional de esa selección al menos cinco años.

Al argentino aún le falta un paso importante qué tramitar: la naturalización. Pero bien se sabe que es un proceso no tan complicado y más para una figura pública que está rodeado de gente que le puede ayudar a agilizar la burocracia, y con mayor razón si el responsable es amante de futbol.

Funes Mori ha mostrado su interés de portar la camisa tricolor; no tendría problema con dejar la celeste, ya que al final de cuentas en la actualidad tiene más posibilidades de jugar un Mundial con México que con su país natal.

El panorama es complicado para el delantero del Club de Fútbol Monterrey, porque no sólo es comenzar el trámite de naturalización y ¡pum!, es llamado a la selección. No, antes debe de llenarle el ojo a Gerardo Martino y después pelear un puesto en la convocatoria final para los partidos oficiales o amistosos, porque, aunque algunos lo duden, México tiene buenos delanteros. El ejemplo actual es Raúl Jiménez, que la está rompiendo en WolverHampton.

Hay otros jugadores que también pueden ser beneficiados con estas modificaciones, como Julio Furch. Él también ha mostrado interés en mostrar sus cualidades portando la camiseta del combinado nacional. Otro de los que suenan es Mauro Quiroga. El escenario es amplio para los interesados en participar. Ya será cuestión de ellos que se apliquen para sumar o quedarse como están. Aunque no se descarta que uno que otro se sienta ofendido por la decisión que tomen.

Sinceramente pocas son las opciones de jugadores que pueden hacer uso de esta nueva opción, porque al final de cuentas la decisión final la toma el director técnico. En México hay buenos elementos que cubren casi perfectamente las posiciones dentro de la cancha. Y también juega un papel importante el patriotismo: “Que jueguen los nacidos en México y se acabó”. Claro que debe haber oportunidad para todos, pero dentro del entorno del futbol entra el presumir a un jugador de nivel superior a todo el mundo. Qué caso tiene que Lionel Messi juegue con Argentina y luego lo veamos en la selección de Francia.

Las modificaciones en la FIFA son específicas y no, no veremos a Messi en Francia. Afortunadamente las reglas son claras y se especifica bien quiénes pueden cumplirlas. Pero hay cierto temor que en el futuro se otorguen más facilidades a los jugadores y que los entrenadores en armar una selección nacional con tantos jugadores extranjeros que acabe pareciendo una asamblea de la ONU.

La genial cantante mexicana Chavela Vargas, nacida en Costa Rica, dijo alguna vez que “los mexicanos nacemos donde se nos da la rechingada gana”. Supongo que también podemos jugar donde queramos. Así que Raúl Jiménez puede jugar con la selección de Inglaterra o Javier Hernández con la de Estados Unidos. Y el “Melli”… ya veremos.

Fotografía: ONCEdiario

@SoyJorgeNarvaez