Diferentes organizaciones que investigan la ganadería alrededor del mundo de manera independiente alertaron que dejar de comer carne podría perjudicar millones de personas que no tienen acceso a otras fuentes de alimentación.

De acuerdo con DW, estos organismos estimaron que en el mundo hay 1.5 mil millones de personas que no pueden permitirse una dieta con los niveles requeridos de nutrientes esenciales, por lo que deben recurrir a los animales para obtener proteínas con alimentos como carne, leche y huevos.

Carin Smaller, directora de agricultura, comercio e inversión del Instituto Internacional de Desarrollo Sostenible, refirió que el sector ganadero y los lácteos siguen siendo clave para la alimentación de estos grupos poblacionales.

Además, Isabelle Baltenweck, del Instituto Internacional de Investigación sobre Ganadería, refirió que en los sitios donde hay hambre, la ganadería se integra en la producción granjera, y ya que el ganado cera estiércol, este ayuda a fertilizar el maíz, que consumen humanos y animales. Con esto la actividad es una pieza clave para mantener este sistema.

La académica añadió que la ganadería permite que millones de trabajadores de granjas, pastores y pequeños propietarios con acceso limitado a la tierra tengan una forma de sustento y ayuden a eliminar el hambre y la desnutrición en todo el mundo.

Sin embargo, las emisiones directas del sector ganadero, que incluye vacas, cabras, ovejas, aves y cerdos, son de 7.1 gigatoneladas de dióxido de carbono al año, o el 14.5 por ciento de las emisiones que causan los humanos.

Según la FAO, el 65 por ciento de las emisiones del sector se relacionan con la producción de carne y lácteos. Por último, el organismo acotó que la cría de animales domina tres cuartas partes de las tierras para cultivo y contamina el agua, además de contribuir a la deforestación.