Por Jorge Narváez

¿Sigue siendo atractivo ver un partido de la Selección Mexicana? ¿Qué lo hace atractivo? O, ¿por qué dejó de serlo? El Tri ha perdido su encanto y debe de haber culpables ¿Quiénes?

Primero, los jugadores convocados a la selección lo son porque sus habilidades le alcanzaron para representar a México en el futbol soccer. Pero actualmente la mayoría no ha sido constante, salvo tres elementos: Raúl Jiménez, Hirving Lozano y Jesús Corona.

Los demás, claro, son buenos, pero para estar en el combinado nacional es necesario destacar en sus clubes o ligas. Los de ahorita, quedan más a deber que redituarles beneficios. Pero bueno, algo les vio Gerardo “Tata” Martino para llamarlos… ¿o no le quedó de otra?

El segundo punto, las fechas FIFA cortan feamente la corriente de los partidos de Liga MX. En esta ocasión, cuando era lo más emocionante del torneo: ¡pum!, cortón en la liga por fecha FIFA. Y sí, está bien, son necesarios esos juegos, porque sirven para prepararse física y mentalmente, pero deben de considerar que pueden planear mejor el calendario de partidos.

Tercero, los jugadores convocados están expuestos a sobrecarga de trabajo, a lesiones, y actualmente al Covid-19. Los clubes dueños de los servicios de esos jugadores que son convocados tienen el derecho de no prestarlos, sin embargo, casi nadie se ha atrevido a eso o es muy raro que pase.

Lo ideal sería planear partidos de la Selección Mexicana para que no afecten a los equipos, a los jugadores y al torneo. El Guardianes 2020 se vio interrumpido en el momento más especial, emocionante y hasta estresante: el repechaje. Los jugadores convocados regresarán a sus equipos a sólo unos días de enfrentar los juegos decisivos del torneo y puede afectar el resultado dada su cansada condición física.

Eso sí, qué alegría da cuando los jugadores salen a la cancha motivados, pero no por pasar una noche de diversión, y dan un buen partido a selecciones como Holanda, Alemania, Argentina.

Fotografía: Mexsport/ ONCE Diario

@SoyJorgeNarvaez