El aeropuerto de La Habana, Cuba, reanudó sus operaciones el domingo 15 de noviembre para los vuelos regulares, y como medida de precaución ante el Covid-19 aplicará la prueba PCR a los viajeros.

Esta prueba para detectar el coronavirus será obligatoria y tendrá un costo de 30 dólares (605 pesos) que se cobrará con el pasaje a través de las aerolíneas.

Fue a partir de las 10:00 horas que el Aeropuerto Internacional José Martí de la Habana reinició sus operaciones aéreas comerciales, tanto vuelos regulares y chárter, después de casi ocho meses cerrado debido a la pandemia.

La estatal empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios mostró en sus cuentas en redes sociales imágenes la llegada, a temprana hora, de una aeronave de la línea SwiftAir, una compañía española.

De acuerdo con la agencia AP, poco después arribó otra nave de la línea de bandera panameña Copa y los dos aviones fueron recibidos con arcos de agua lanzados por camiones hidrantes mientras carreteaban por la pista y antes del descenso de los pasajeros, un protocolo aeronáutico internacional para dar la bienvenida a las aeronaves.

Prueba PCR obligatoria

El Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, Cuba, reabrió con un protocolo de control sanitario contra el Covid-19, que ya han venido aplicando en el resto de los aeropuertos cubanos. 

El proceso incluye, entre otras medidas, efectuar una prueba PCR para detectar el coronavirus obligatoria como en las distintas terminales internacionales a todos los pasajeros que arriben al territorio cubano al desembarcar del avión y la cual se cobrará al visitante.

El pasajero deberá proporcionar a las autoridades información de contacto para ubicarle en caso de que la prueba de Covid-19 haya dado positiva pasadas 48 horas de haberse tomado la muestra, tiempo durante el cual debe guardar cuarentena en su residencia, bien hotel o casa particular.

Para ello, la Aduana Cubana ha aplicado restricciones de equipaje con el objetivo de agilizar las operaciones en las terminales aéreas y poder efectuar las pruebas PCR en el menor tiempo posible.

En marzo se tuvieron que suspender los vuelos, cuando se detectaron los primeros casos de Covid-19 en Cuba y se determinó el cierre de aeropuertos, como parte de la estrategia de contención al coronavirus, junto con las limitaciones al transporte, la suspensión de clases y la prohibición de arribo de turistas, que supusieron un duro golpe a la economía cubana.

Ahora han comenzado a abrir otros aeropuertos en la isla -nueve de ellos con capacidad de procesar vuelos internacionales– de manera paulatina, pero ninguno es tan importante en el volumen de sus operaciones como el José Martí, de La Habana.