Los puesteros informales cumplieron a medias las restricciones anunciadas por el Gobierno del Estado, mientras algunos fueron obligados a cerrar sus establecimientos, otros simplemente retaron a las autoridades.

Alrededor de las 10:00 horas, elementos de Fuerza Civil arribaron a la zona de Colegio Civil para impedir que los puesteros se instalaran.

Esto ocasionó malestar entre algunos de los trabajadores que tuvieron que regresar a sus domicilios.

Los elementos policiacos recorrieron la calle desde Cinco de Mayo hasta la calle Matamoros.

Al ser entrevistados, los comerciantes dijeron que los policías les habían dado tan solo media hora para retirarse porque los permisos estaban prohibidos.

“Nos dijeron que nos quitáramos, que no podíamos trabajar hoy, hasta el lunes. Que por lo que luego va a hablar la prensa, llegaron por la mañana, nos dijeron que teníamos 30 minutos para retirarnos”.

“Los policías de Fuerza Civil nos dijeron que no podíamos trabajar y pues tuvimos que cerrar”, señaló Mónica Reyes, trabajadora de un local.

No había transcurrido ni una hora en que las autoridades realizaron el operativo, cuando algunos oferentes regresaron y se instalaron.

Los negocios que se ubican entre las calles 15 de Mayo y 5 de Mayo comenzaron a vender ropa, zapatos y juguetes, pese a que son artículos no esenciales.

Una de las vendedoras dijo que mientras no vea alguna autoridad en el área, ella seguirá vendiendo.

“Mira cómo ni se han presentado de Dirección de Comercio yo sigo vendiendo pero como quiera estamos alerta, esos son de ganas, llegan cuando menos lo esperas”.

El Gobierno del Estado anunció el pasado jueves un cambio en las restricciones y dijo que dejaría operar a los negocios de fruta, verdura y carnicerías.

Los comerciantes señalaron que preferían arriesgarse a la enfermedad, pues a consecuencia de la pandemia durante el año se han visto muy afectados con el dinero, pues ya se habían quedado sin nada.