El rapero Dwayne Michael Carter mejor conocido como Lil Wayne se declaró culpable este viernes a un cargo federal por posesión de arma de fuego, por lo que podría enfrentar penas administrativas por hasta 10 años de prisión.

De acuerdo a los hechos, al intérprete de “Love me” se le encontró un arma de fuego y múltiples municiones a través de un allanamiento policial a un jet privado en diciembre de 2019.

La ley del estado de Florida prohibe la posesión de armas a quienes fueron condenados a alguna pena en algún momento.

Durante su audiencia ante la jueza de distrito de Estados Unidos, Kathleen Williams, quien lo declaró culpable por posesión de armas.

Tras ello, la señoría fijó una sentencia a comenzar el 28 de enero a prisión por hasta 10 años, condena que podría disminuir, mientras que al momento se encuentra libre tras pagar una fianza de 250 mil dólares además de entregar su pasaporte.

De acuerdo con la autoridad, el rapero admitió poseer un arma calibre .45 chapada en oro y seis cargadores la cual fue encontrada tras una revisión de equipaje al llegar a Miami el 23 de diciembre de 2019.