En Portugal, ha causado indignación una fotografía donde se ve a un grupo de cazadores con centenares de animales muertos. Una montería organizada por 16 cazadores españoles en una finca del municipio luso de Azambuja en la que 540 jabalíes y venados fueron asesinados. 

La finca está situada a unos 50 kilómetros de Lisboa. De acuerdo con varios medios locales, fueron los propios cazadores los que publicaron en redes sociales fotografías y vídeos de su jornada de caza, exponiendo a los animales muertos como trofeos.

Las imágenes han despertado la indignación no sólo de la ciudadanía, sino también de asociaciones ecologistas, de las autoridades y hasta de una buena parte de cazadores portugueses. 

Los animales fueron acorralados por los cazadores

El gobernador de Azambuja, Marcelo Rebelo de Sousa, ha abierto una investigación para tratar de aclarar las circunstancias de lo sucedido, debido al elevado número de animales muertos.

El objetivo de la investigación es determinar si se incumplió la normativa. El Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques, quien supervisa la actividad de caza en Portugal, ya ha informado de que no tuvo un conocimiento previo de que esa cacería iba a producirse, aunque sí aclara que tuvo lugar en una zona de caza turística.

Las primeras informaciones hablan de que los animales fueron acorralados y tiroteados por los cazadores en una zona amurallada. Eso significa que los animales no habrían tenido la oportunidad de huir. Las autoridades de Azambuja han calificado la montería como una “masacre” y un “crimen ambiental”.