Por Félix Cortés Camarillo

Pues bien, hoy lunes inicia finamente la campaña masiva de vacunación Covid 19 en México. Con unas vacunas que existen más en los discursos del gobierno que en las bodegas sanitarias de todo el país, afirmó ayer el presidente López que hacia mediados de abril se habrá vacunado a quince millones de adultos mayores, por lo menos con una dosis.

¿Se acuerdan de cuando nos dijo que todos los viejitos mexicanos estaríamos inmunizados totalmente al finalizar el mes de marzo?

Es la marca de la casa: apostar a nuestra mala memoria colectiva y a nuestra incapacidad para establecer la diferencia entre las medias mentiras y las medias verdades, que acaban por ser, ambas, mentiras completas. Ni siquiera el número oficial de fallecidos por la pandemia -cerca de 175 mil al día de San Valentín- es confiable: habría que añadirle los muertos que contabiliza el INEGI, que tiene otros datos diferentes de los que tiene el doctor López-Gatell.

Por dar un ejemplo: la semana pasada el gobierno anunció que enviaría a mi estado, Nuevo León, 384 dosis de vacunas, para que comenzara hoy la vacunación de los adultos mayores. Que no se nos olvide que se necesita dos pinchazos por paciente; eso quiere decir que tendríamos, teóricamente, material para vacunar en el estado a ciento noventa mil viejitos. Pues ni siquiera el diez por ciento de las vacunas prometidas pudieron haber llegado a Nuevo León ayer. La cifra real había de llegar a 36,410.

Aún hay más, como diría el clásico.

La autoridad estatal en materia de salud no tiene autoridad alguna para administrar esas vacunas, encabezar los equipos de vacunación que ya estaban listos y comenzar con el trabajo. Según la instrucción del gobierno federal serán sus brigadas las que apliquen las vacunas, con los mal afamados servidores de la nación que no son otra cosa que promotores del voto para la pandilla del presidente López y sus candidatos. Deberán aplicarse, dice también la instrucción, a los adultos mayores que viven en las más alejadas poblaciones de la zona rural.

Como en todo el país, en Nuevo León la población se ha concentrado en las áreas urbanas, dejando poco habitadas las regiones rurales. En nuestro caso, es la zona connurbada de la capital del estado, Monterrey, donde v  ive la mayoría abrumadora de la población. En consecuencia, en las zonas rurales y apartadas del estado se estima alrededor de mil trescientos contagios en total, para 73 fallecimientos. En la zona conurbada de Monterrey hay 110 mil contagios y seis mil quinientos fallecimientos.

En el plan de vacunación que se ha esbozado, resultan privilegiados estados que se han plegado a las políticas de un gobierno centrista, dictatorial y autoritario, en perjuicio de los estados como Nuevo León, que se han adherido al movimiento que busca un equilibrio nacional basado en el federalismo soberano que ha sido columna vertebral de nuestra conformación desde el surgimiento del Estado Nación que quisimos darnos los mexicanos y que queremos honrar.

¿Estamos ante una venganza del poder central hacia los indisciplinados?

PREGUNTA para la mañanera, porque no me dejan entrar sin tapabocas: con todo respeto, señor presidente, en esto de las vacunas ¿debiera del gobernador de Nuevo León mandar hacer un mural que incluya la efigie suya de usted entre los otros cinco próceres de la Patria, como hizo el gobernador de Sinaloa, uno de los estados privilegiados?

‎felixcortescama@gmail.com