Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

Al presidente Andrés Manuel López Obrador habrá que darle clases de nuevas masculinidades. Le favorecería más que andar bateando en un campo de beisbol. Existe una misoginia latente en sus líneas discursivas, en sus actitudes. La 4T es patriarcal, por eso no es transformación. Pudo ser feminista, nadie quiso desde el gobierno, ni siquiera las mujeres / funcionarias.

La gran derrota de la 4T es el movimiento feminista. López Obrador insiste en el aprovechamiento de la derecha. No hay tal. Hay disminución, deslegitimación de la 4T por el poder patriarcal. La libertad y los derechos de las mujeres han sido despreciados por la 4T. No se trata de la vileza de la derecha, se trata de la nobleza, la sororidad femenina.

Cuando López Obrador quiere imponer la rifa del avión presidencial sobre las manifestaciones de las mujeres, se equivoca. Cuando la doctora Beatriz Gutiérrez Müller expresa en redes sociales su solidaridad con el movimiento feminista y, en horas, tiene que silenciarse, el presidente se equivoca. Cuando Andrés Manuel le da el espaldarazo patriarcal y presidencial a Félix Salgado Macedonio, se equivoca. Hay que reconocer que el presidente no es feminista, es misógino.

Hoy en la mañanera sigue con esas líneas discursivas machistas que se enmascaran en tolerancia. Leamos lo que dijo sobre las próximas manifestaciones de las mujeres de cara al 8 de marzo:

“Que las manifestaciones sean pacíficas, si hay violencia hay contradicción. Cómo se manifiestan en contra de la violencia y se manifiestan de manera violenta, eso lo considero contradictorio, y se respeta a todas las mujeres, no hay prohibición.

“Que no se dañe a establecimientos comerciales, que no se afecten monumentos públicos y mucho menos que se agreda a otras personas y también que haya cuidado para que no vayan a dañarse de los mismos manifestantes.

“Allá en Madrid prohibieron salir a las mujeres, o no pueden salir más de 500 mujeres, aquí no. Aquí hay libertades plenas, allá solo van a permitir que salgan 500 mujeres por la pandemia, aquí no. Prohibido prohibir, se garantizan los derechos de manifestación. Es una recomendación, cada quien debe ser responsable de sus actos. Aquí libertad absoluta, completa”.

¿Manifestaciones pacíficas? ¿Tan pacíficas como la violencia de género, las violaciones y los asesinatos de mujeres? ¿El presidente equipara la violencia de los hombres contra las mujeres a las pintas de establecimientos comerciales, a los monumentos? ¿Quién es el contradictorio?

Corto de miras, López Obrador repite la romántica consiga del Mayo francés: prohibido prohibir. Pues no, aquí no se impone la permisividad encima de la prohibición. Prohibido permitir el patriarcado, la misoginia, el machismo, la violencia de género, las violaciones, los asesinatos.

Perdido en su aprendizaje patriarcal, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el tema del feminismo, no es un libertario, es un autoritario. Para las mujeres la 4T no es emancipación, es dominación. Modalidad de la frase de Simone de Beauvior: la 4T no nace, se hace.