Por Jorge Narváez

El récord de tres juegos ganados, tres perdidos y tres empatados activaron la alerta de crisis en Tigres, sobre todo con el resultado del último enfrentamiento. Si bien los números no son estratosféricos, el escenario que mantiene el equipo ha generado la frustración, molestia y demás sentimientos, porque no está planeado vivir una racha negativa, sobre todo si se trata de uno de los equipos con la planilla más cara del futbol mexicano y del segundo lugar del mundo, tratándose de clubes.

Entonces, Tigres ahorita está pasando por una crisis emocional. Una cosa es que pierda jugando mal y otra muy diferente a perder aun y cuando generaron llegadas de gol, recuperaron balones, tuvieron el control del partido. Y ese escenario se ha presentado en la mayoría de los juegos. Tigres no ha dejado de jugar su estilo, y le funciona… o funcionaba, pero de pronto algo sucede que no le está saliendo lo planeado.

Por un lado, es preocupante el mal resultado, pero por el otro existe ese cierto margen para que puedan reajustar la técnica y puedan despejarse. Que si bien también están en una posición cerca de la zona de clasificación y que si se ponen las pilas tiene una amplia posibilidad de pasar a la Liguilla.

Ricardo Ferretti y compañía han declarado que el Mundial de Clubes les movió sus ideas por completo, pues no tuvieron el suficiente tiempo para de perdido tomar aire a gusto y enfrentar la Liga MX. Sin embargo, Rayados también fue a la competencia internacional, regresó a México para enfrentar una final de Liga y la ganó. Entonces no es tan válido el argumento de andar cansados o desubicados por la justa mundialista.

La alarma en Tigres esta encendida y Tuca deberá renovar su estrategia para seguir en la senda del triunfo, si no, equipos como Mazatlán, Juárez, Atlético San Luis, le perderán el respeto.

Fotografía: Mexsport/ ONCEdiario

@SoyJorgeNarvaez