Por Francisco Tijerina Elguezabal.

“La clave está en los detalles”

Yomero

A pesar de las circunstancias y las advertencias en el sentido de que estas serán campañas totalmente distintas a cualquier otra de la historia, a los políticos les viene valiendo queso e insisten en hacer las cosas como siempre: al son de la música, las banderas, las porras, las camisetas y cachuchas, recorriendo calles, saludando gente, tomándose fotos… pero fundamentalmente en medio de la improvisación.

De nada ha servido a los candidatos del PAN y PRI a las alcaldías el haber empezado sus campañas hace una semana en solitario, pues el resto de los aspirantes no ha recibido la aprobación de las autoridades electorales para arrancar formalmente, porque lejos de aprovechar el escenario completo para ellos solos, se la han pasado en eventos insulsos.

Les han dejado la mesa puesta y completita para servirse con la cuchara grande y ni así han podido marcar agenda y emitir pronunciamientos serios y contundentes sobre los principales problemas que aquejan a cada comunidad.

Es normal que en el inicio de las campañas las cosas se den de manera atropellada, pero habiendo tenido tanto tiempo de “intercampaña”, lo menos que uno podría imaginar es que los candidatos y sus equipos ya habían realizado un ejercicio de planeación estratégica de los contenidos y en base a ello diseñar la agenda diaria de actividades, pero no es así.

¿A dónde va un candidato? ¿Cómo se define el lugar para un evento o un encuentro? ¿Qué temas aborda en el día con día y plantea a los medios de comunicación?

La tónica en estos días ha sido casi igual, la mayor parte de los candidatos responde a la coyuntura, a la agenda mediática; dicho en otras palabras, se dedican a responder, no a comunicar, contestan a lo que sale publicado, pero no fijan agenda, no marcan rumbo, no imponen sus temas.

La agenda del candidato es el mapa en donde se traza en el tiempo el rumbo de la guerra, peleando cada batalla en el día a día en todos los frentes, atendiendo una buena cantidad de variables que deben coincidir para asegurar la victoria.

Cuando se domina la agenda el candidato impone el ritmo e intensidad de la contienda, marca los temas que los demás deben seguir; cuando la propuesta es fuerte y plena en contenido, se toma como un terreno ganado y la lucha la tendrá quien más terrenos tenga al final, pues habrá posicionado en la mente de los electores que posee la mejor oferta para la ciudadanía.

Improvisación absoluta, peor que jugadores de futbol llanero que no entienden de posiciones y responsabilidades específicas. En las campañas actuales, como en las de siempre, todos suben y bajan, atacan o defienden al unísono sin coordinación; se olvidan que estas campañas son especialmente distintas y hoy, más que nunca, se requiere de una precisión quirúrgica y de ejecutar cada melodía con el ritmo exacto de un metrónomo.

ftijerin@rtvnews.com