Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

“Seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosos en las formas, pues en política, frecuentemente, la forma es fondo”, sí, Jesús Reyes Heroles. Si en política la forma es fondo, la respuesta de la candidata de Morena al gobierno de Nuevo León, Clara Luz Flores Carrales, en contra de las acusaciones de su adversario priista, Adrián de la Garza Santos, fue una respuesta lamentable.

En primer lugar, fue un error conceder una entrevista a Julio Astillero porque la política es local, o no es. Otro error, decir que desconocía a Keith Raniere, el defenestrado líder de NXIVUM. “No robar, no mentir, no traicionar”, es parte del credo de Flores Carrales, al cual faltó. Su mea culpa no convence no porque no sea sincera sino porque mintió, y sin necesidad.

¿Quién le filtró el video de Clara Luz y Raniere a Adrián de la Garza? ¿Alguien muy cercano al equipo de Flores Carrales? ¿O Emiliano Salinas Ocelli? La respuesta de Clara Luz, su gran culpa, no pudo ser más desafortunada. Leer una página ante las cámaras indica inseguridad, alguien debió de asesorarla en el “gestus” brechtiano porque no representó un personaje potente y la fábula, la narrativa, no se impuso.

Adrián enumeró los delitos de Raniere, ¿en cuántos de esos delitos participó Clara Luz? En ninguno. Adelanto lo evidente: Keith Raniere no estará en la boleta; Rodrigo Medina, sí. El señalamiento de De la Garza no es demoledor, como lo sugieren algunos. Si eso es lo más fuerte que tiene Adrián en contra de Clara Luz, pues es muy poco. Raniere es un factor contingente, no estructural.

Clara Luz no se equivocó en el fondo, se equivocó en la forma. Tiene que rectificar, retomar su narrativa. Las acusaciones de Adrián, y eso tiene que evaluarlo su equipo, pueden resultar un boomerang. Sobre todo si se le empieza a acusar de misoginia porque su acusación es dolosa ya que Clara Luz no participó en ningún crimen, en ningún delito. El obús contra Flores Carrales es otro: si miente ahora, mentirá después, ¿le confiarían la gubernatura a una mentirosa?

Los otros contendientes, Samuel García de Movimiento Ciudadano y Fernando Larrazabal del PAN, han aprovechado la crisis, el conflicto. El problema para Adrián de la Garza es que Rodrigo Medina seguirá siendo asunto de campaña ya no sólo de Samuel y Clara Luz, también de Larrazabal. Lo de Raniere se olvidará después de semana santa; la relación de Adrián con Rodrigo, no. Ahí está la oportunidad de Samuel y Larrazabal para desplazar a Adrián del segundo lugar.

Es temporada de vacunación. Más mal que bien, Clara Luz ya se vacunó en el tema Raniere. Adrián no se ha vacunado, ni se vacunará, en el asunto Rodrigo Medina. Así las cosas.