Por Francisco Tijerina Elguezabal.

“Las instituciones pasan por tres períodos: el del servicio, el de los privilegios y el del abuso”
René de Chateaubriand

Obvio tienen mucho de qué encanijarse los ciudadanos con los diputados locales de Nuevo León cuando además de aprobarse dos semanas de vacaciones (como si trabajaran mucho) encima cada uno se va a descansar con nada despreciables 320 mil pesos que es la suma de su sueldo, prima vacacional, la segunda parte del aguinaldo y el bono de gestoría.

Por eso mucho exclaman: “Yo también quiero ser diputado”.

Y no son pocos los que se quejan de la falta de resultados y productividad de la actual legislatura, la cual quedó desecha porque un montón de legisladores ya andan en campaña buscando irse a otro cargo y no son pocos los que pretenden reelegirse en el puesto, de manera que a la chamba no le han puesto atención en el año porque andan encampañados.

Y sí, puede que el ingreso del que hoy disfrutan nuestros “levantadedos” sea lícito, pero es absolutamente inmoral e incorrecto cuando afuera hay muchísimos ciudadanos con hambre, sin trabajo y sin oportunidades, cuando no hay dinero para tantas cosas, pero sí lo hay para entregarles más de 13 millones de pesos a este grupo de selectos servidores públicos.

Y mucho más se encabritarían los líderes de las ONG’s que han puesto el grito en el cielo si estuviesen enterados de las historias de terror que se viven al interior del Poder Legislativo nuevoleonés en donde escudados en el fuero y en el “hazle como quieras”, los coordinadores y sus achichincles pasan por encima de cualquiera a su antojo cometiendo desmanes y tropelías.

No tardan en conocerse historias de servicios no pagados a proveedores a ciencia, paciencia o conveniencia de los coordinadores de bancada que, estando enterados de las gracias de sus allegados, hacen “como que la virgen les habla” y se desentienden del perjuicio que causan a muchos, pero muchos negocios que de buena fe les creyeron prestándoles servicios.

Y si uno no fuese tan mal pensado simplemente pensaría que contrataron algo y lo dejaron de pagar, así nada más, pero siempre te queda la cochina duda de que son tan capaces de haber ingresado facturas y haberlas cobrado de alguna manera sin liquidarlas a quienes en realidad se sobaron el lomo e invirtieron recursos y personal para realizar los trabajos.

En esta clase de enjuagues están metidos por igual los coordinadores de todas las bancadas, y si acaso no le han entrado a la repartición, por lo menos son culpables de omisión y de hacerse tarugos, porque de que están enterados de esas malas prácticas que realiza personal a su mando, están enterados y no hacen nada para remediarlo, manteniendo en su cargo a los truhanes que cínicamente van por la vida estafando a emprendedores sin el mínimo pudor o recato, sabedores de que difícilmente les ocurrirá algo.

Pero “a cada Santo le llega su capillita”, dice el refrán, y pronto, mucho más pronto de lo que se imaginan, estos ladrones serán exhibidos en público por sus fechorías junto con sus protectores, además de los diputados y coordinadores que fueron cómplices de sus triquiñuelas.

Al tiempo.

ftijerin@rtvnews.com