Por Obed Campos.

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El licenciado en derecho por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y Master of Laws por la Universidad de Georgetown de Washington, DC, titular desde el 2018 de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, quien en sus currículums en línea omitió su gusto por pasearse en camionetas blindadas, el joven Gilberto de Hoyos Colofón, al fin demostró que puede desquitar la quincena.

Lo digo por las acciones de la Fiscalía para investigar a al alcalde del municipio de Ciénega de Flores, Nuevo León, Pedro Casas, quien supuestamente favoreció a su esposa, quien busca sucederlo en la Presidencia Municipal.

Pero la gente de De Hoyos Colofón, si bien mostraron que sí pueden jalar, como dice hoy el periódico ABC, que dirige Juan Antonio Martínez, podría hacer lo mismo en el caso de Miguel Ángel Lozano, Presidente Municipal de Pesquería, de quien se dice obliga a sus colaboradores a apoyar la campaña de su hijo Patricio, vecino del exclusivo municipio de San Pedro Garza García, pero que aspirante a heredar a su padre en el cargo… Y por otro partido.

Y ya encarrerados, deberían darse una vuelta por el municipio de Salinas Victoria, donde el alcalde Gonzalo Elizondo Lira, le coordina la campaña a Mayra Guajardo, viuda de su hermano.

Porque sinceramente nuestros municipios se están convirtiendo en feudos de pacotilla, con derecho a ser heredados.

Aunque un viejo lobo de mar de la política nuevoleonesa me dice que toda la vida ha sido así en los municipios fuera del área metropolitana de Monterrey… y algunos en la zona.

Las alcaldías han sido puestos que se heredan entre novios, novias, querreques, choferes y choferas y, como en las esquelas de rancho “demás familiares”.

EN LA SIERRA DE SANTIAGO VIVEN MEXICANOS

Los maltratados habitantes de la Sierra Madre Oriental, en el municipio de Santiago, son tan mexicanos como usted y como yo.

Son también tan mexicanos como los chiapanecos o los tabasqueños.

Digo esto porque poco a poco están volviendo entre lágrimas a encontrarse con la devastación de sus casas y de sus tierras a consecuencia del voraz incendio, que por una estupidez, comenzó en Coahuila.

Y también lo digo porque no debemos olvidarnos de ellos, pero no hay que colgarse tampoco de la situación para hacer propaganda partidista.

Urgen de nuestro apoyo, pero sin cantaletas, ni fotos posadas.