Por José Jaime Ruiz

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No las divergencias, las convergencias. Alejandro Junco de la Vega juega a las vencidas con el presidente Andrés Manuel López Obrador… y va perdiendo. Primero, AMLO soltó que el candidato priista, Adrián de la Garza, es el candidato del medio de comunicación, a sabiendas de que el candidato de Junco de la Vega es Samuel García, de Movimiento Ciudadano.

La denuncia del presidente, cosa de las convergencias, tuvo eco en Alejandro: se sumó a esa denuncia. Dice López Obrador que la tarjeta llamada “Mujer Fuerte por ti” que usa Adrián de la Garza como propaganda para su candidatura a la gubernatura de Nuevo León es fraude electoral y delito grave.

Cito a los redactores de Alejandro Junco: “De la Garza ofrece en su campaña la tarjeta ‘Mujer fuerte por ti’, en la que jefas de barrio piden a las amas de casa datos de la credencial para votar, que colocan en una ficha y entregan a la mujer un folio.

“La condición es que, si el priista llega a la Gubernatura, la votante recibirá un apoyo económico de mil 500 pesos bimestrales.

“Aclaran que el monto no será entregado antes de la elección.

“Este condicionamiento podría estar violando la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe), que prohíbe a partidos y candidatos la entrega de propaganda electoral en la que se ofrezca algún beneficio mediato o inmediato, en especie o efectivo.

“‘Dichas conductas serán sancionadas de conformidad con esta Ley y se presumirá como indicio de presión al elector para obtener su voto’, establece el Artículo 209, fracción 5 de la Legipe.

“Durante las elecciones de 2017 por las Gubernaturas del Edomex y Coahuila, los consejeros Lorenzo Córdova y Ciro Murayama reprocharon el reparto de tarjetas”.

Andrés Manuel metió al brete a Alejandro Junco. Ahora, Alejandro también pedirá la cabeza de Adrián de la Garza, a menos de que siga perdiendo credibilidad. Para Alejandro, ¿es o no Adrián de la Garza un delincuente electoral? Adrián tiene qué pensar ya en su defensa. Y a Lorenzo Córdova le urge salvarse a sí mismo.

Andrés Manuel ya le ganó al INE en San Luis Potosí, no tenían motivo ni temporalidad, desfase entre precampaña y campaña. Va por más, es un depredador. Quien estará en la cárcel no es el presidente, es Lorenzo si, por omisión, no actúa. Es probable que la próxima semana o dos semanas antes de las elecciones, el presidente, como ya lo anunció, diga que El Norte cambia de candidato, e irse en contra de Samuel García.

Alejandro Junco de la Vega al servicio de Andrés Manuel López Obrador, quién lo diría. ¿Las encuestas de El Norte/Reforma son delito grave? No las convergencias, ¿las divergencias?