Académicos demandan políticas públicas que logren evitar la crisis ambiental que condiciona un sano desarrollo sostenible en Nuevo León. Ven como urgente poder tener una entidad donde se cuente con mejoras en la calidad del aire.

Nuevo León podría ser ejemplo nacional si avanza en sentido contrario a lo que se calificó como “regresión energética” por basarse en fuentes fósiles. Además de ello el nivel de agua de las presas que abastecen a la zona metropolitana está por debajo de la mitad de su capacidad. Nuevo León genera 5,110 toneladas de residuos al día, pero carece de suficientes sitios de disposición final para gestionarlos.

Sobre estos temas alertaron expertos en el Foro “Nuevo León Mañana sobre Desarrollo Sustentable: Medio ambiente y cambio climático”.

Organizado por el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica, destacaron la necesidad de atender diferentes aspectos que repercuten en la calidad de vida de las personas y su equilibrio con el resto de la naturaleza, como la contaminación y el aprovechamiento de residuos orgánicos e inorgánicos.

Varios de los participantes criticaron la política energética federal, de seguirse basando en fuentes fósiles para generación de energía, en lugar de hacer transición hacia energías renovables, por lo que se habló de una “regresión energética” nacional, de la que Nuevo León puede desligarse.

Adrián Fernández Bremauntz, director ejecutivo de la Iniciativa Climática de México, consideró que Nuevo León puede ser ejemplo nacional en cumplimiento de acuerdos internacionales para reducir las emisiones de carbono si aterriza los objetivos del Plan Estratégico 2030.

“La importancia de las energías limpias es como la falta de agua en la navegación marítima; sin energías limpias, no hay futuro. Es una necesidad insoslayable”, sentenció Daniel Chacón Anaya, director de Energía de la Iniciativa Climática de México.

Víctor Hugo Guerra Cobián, profesor investigador del Centro Internacional del Agua de la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL, explicó que el nivel de almacenamiento de las presas que proveen del vital líquido a la zona metropolitana de Monterrey está en 45.20 %.

Refirió que garantizar la seguridad hídrica requiere una visión holística que garantice la integridad de los sistemas ambientales, que son fuente natural de agua, la aplicación efectiva de leyes normativas y sanciones, así como mayor conciencia por parte de la ciudadanía en cultura del agua.

Sergio Sánchez Martínez, director senior de políticas de la Iniciativa Global de Aire Limpio, enfatizó en que se debe implementar un proceso de gestión integral para mejorar la calidad del aire que determine objetivos de reducción de emisiones, priorice acciones y evalúe sus resultados al ser implementadas.

Ninel Escobar Montecinos, coordinadora de Adaptación al Cambio Climático en Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) México, llamó a priorizar la conservación de la biodiversidad en la agenda pública, porque su pérdida elimina elementos que se requieren para subsistir.

“América Latina es la región en donde la tasa de extinción es más alta, con 93 %; aunque esta amenaza es más silenciosa que el cambio climático, no es menos grave. No hay manera de atender esta sin atender la otra.”

En el foro también participaron Ana Fernanda Hierro Barba, directora de Consejo Nuevo León; Patricio Garza Garza, presidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable del Consejo Nuevo León; Amado Villarreal González, director del Clúster Energético de Nuevo León; y César Chávez, director adjunto del Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey