El conductor de una camioneta atropelló a personas que participaban en la marcha de la población LGBT+ este 19 de junio en el sur de Florida. En el incidente, tres hombres fueron atropellados, uno de ellos murió y los otros resultaron lesionados, de acuerdo con las autoridades.

El incidente tuvo lugar al inicio de la marcha LGBT+ en la ciudad de Wilton Manors, cerca de Fort Lauderdale, California. Según medios locales, la camioneta en cuestión se encontraba en la zona de las carrozas pertenecientes al desfile LGBT+; sin embargo, al tomar su turno el conductor pisó el acelerador y atropelló a las personas. El conductor fue detenido inmediatamente.

Alcalde Dean Trantalis: Fue un ataque terrorista

El alcalde de Fort Lauderdale, Florida, Dean Trantalis aseguró que el incidente fue un “ataque terrorista contra la población LGBT+”. El alcalde sostuvo que el ataque estaba dirigido al auto de la congresista demócrata, Debbie Wasserman Schultz, quien se hallaba en su auto a la espera de participar en la manifestación LGBT+, pero el agresor no logró su objetivo.

“Es exactamente lo que es. Fue deliberado, fue premeditado y fue dirigido contra una persona específica. Afortunadamente no alcanzaron a esa persona, pero desafortunadamente sí golpearon a otras dos personas”

Dean Trantalis

Por su parte, la congresista Wasserman lamentó los hechos y dijo estar “profundamente conmocionada y devastada por la pérdida de una vida y heridos en el desfile.

Según el alcalde Trantalis, una tercera persona había resultado herida, pero se encontraba estable.

Sin embargo, el vicealcalde de Wilton Manors, Paul Rolli, declaró que la investigación inicial muestra que fue un accidente: “La investigación inicial ahora indica que parece que fue un trágico accidente, pero nadie ha determinado finalmente lo que fue”.

Asimismo, un medio local informó que los testigos señalaron que se pudo escuchar al conductor decirle a la policía que fue un accidente. El conductor parecía llevar una camiseta del Coro de Hombres Gay de Fort Lauderdale, según los testigos.

Justin Knight, presidente del coro, manifestó que tanto el conductor como las personas afectadas eran parte del coro y que él creía que el incidente “no fue un ataque a la población LGBT+”.