Pese a que la Secretaría de Salud levantó la restricción de horarios e incrementó el aforo.

Pese a que la Secretaría de Salud levantó la restricción de horarios e incrementó el aforo a diferentes giros para pasar de un 60 a un 70 por ciento, el sector restaurantero señaló que la medida sigue sin ser suficiente para “aliviar” la afectación económica que padecen tras pandemia por el Covid-19.

El Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Jorge Moeller, señaló que el incremento del 10 por ciento, además de aplicarse de forma tardía tras meses de demanda, llega a ser poco útil, pues asegura que los restaurantes no son generadores de contagio al contar con protocolos sanitarios seguros para sus clientes, lo cual les amerita a un aforo de hasta el 100 por ciento.

“Definitivamente llega muy tarde la medida, peor es nada. Sin embargo,podía haber sido de un 40 o un 25 por ciento más el aforo. Ya hemos demostrado a nivel nacional que en los restaurantes no se contagia la gente, pues contamos con nuestros protocolos como el de Mesa Segura que está funcionando bien”, señaló Moeller.

El encargado de dicha cámara indicó que el que se les aplique la misma capacidad de aforo a todos los giros sin importar sus necesidades es una medida desproporcional, por lo que llamó a que se haga un plan consensado con las autoridades estatales de economía en conjunto con el gremio restaurantero, en donde se pueda analizar una reapertura mejor planeada que se base en las necesidades de cada giro. Asimismo, reprobó la escasa apertura por aprte del Gobierno estatal actual para establecer el dialogo.

“No andamos buscando cómo ganar más dinero, estamos buscando cómo reactivar la economía y las fuentes de trabajo”.

De los 21 mil restaurantes que se encuentran en la entidad de acuerdo con la estadísticas de la INEGI, el año pasado cerraron más de 10 mil tras las afectaciones de la pandemia, de los cuales, hasta la fecha, se han podido recuperar un aproximado de tres mil 500.

Ante ello, Moeller señaló que, en lo que va del año, el haber estado operando con un 60 por ciento de su capacidad, ha generado un flujo negativo del 40 por ciento en la economía de los restauranteros, lo cual incentiva a que se retrase aún más la recuperación económica, misma que estima podría darse hasta dentro tres años.