Una encuesta realizada por el (INSP) reveló que el consumo de comida chatarra en niños aumentó un 70 por ciento más durante la pandemia por coronavirus

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) reveló que el consumo de comida chatarra en niños y niñas aumentó un 70 por ciento más durante la pandemia por coronavirus.

Esta alarmante cifra se obtuvo gracias a la Encuesta de Salud y Nutrición en Niñas y Niños Menores de 12 años.

La suma de la falta de actividad física, aunado al incremento del uso de los dispositivos electrónicos, habrían causado graves afectaciones en los menores de edad.

Entre el 13 y 17 por ciento de las niñas y los niños encuestados dijeron consumir al menos un vaso (250 ml) o más de refresco en un día promedio, lo que ha causado que más del 90 por ciento de los menores aumentara de peso debido a la pandemia por coronavirus.

Aumento de consumo de comida chatarra en niños podría causar graves enfermedades

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública, el aumento de consumo de comida chatarra en niños podría causar graves enfermedades como:

  • Obesidad infantil.
  • Mala nutrición.
  • Acumulación de grasa en el hígado.
  • Hipertensión.
  • Colesterol.

DIF emite recomendaciones para evitar aumento de comida chatarra

Los especialistas del Sistema Nacional DIF comparten una serie de recomendaciones para evitar el desarrollo de enfermedades graves en la infancia, entre las que se encuentran:

  • Promover la alimentación saludable, incluyendo comida fresca producidos localmente.
  • Fomentar la preparación de comidas escolares saludables.
  • Fortalecer la educación alimentaria y nutricional.
  • Impulsar la actividad física regular como parte de un estilo de vida saludable.
  • Reducir grasas saturadas, azúcares añadidos, bebidas azucaradas así como botanas, dulces y postres.

El Sistema Nacional DIF también incluye una serie de recomendaciones a llevar a cabo por parte del Gobierno de México, tales como:

  • Priorizar la disponibilidad y el acceso a alimentos nutritivos.
  • Garantizar la continuidad de los servicios esenciales de nutrición y de desarrollo infantil temprano.
  • Invertir en sistemas y programas de protección social que sean sensibles al género, edad y nutrición.

Imagen: NIÑAS Y NIÑOS DURANTE PANDEMIA (ROGELIO MORALES)