Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

El dueño del periódico El Norte, Alejandro Junco de la Vega, trata de imponer su agenda periodística como agenda pública. Antes de su decadencia, lo había logrado, ahora no.  Desde que inició la transición, el alcalde electo de la capital, y su equipo­, han filtrado diversas notas al rotativo de la calle Washington. La más reciente: los contratos millonarios dados a Genaro García, jefe de la Oficina Ejecutiva del municipio de Monterrey.

El método del El Norte, de conocido, ya chole. Primero, se detecta un problema o se pide una “filtración”. Segundo, se acude a los organismos intermedios para que condenen los hechos. Tercero, piden la opinión de la autoridad electa o en funciones acerca del caso para que se “cuelgue la medalla” forjada en la  maestranza del periódico. Y así, el medio adquiere “credibilidad” y el funcionario “reputación”.

“El funcionario, quien ha trabajado al lado de Adrián de la Garza al menos en los últimos 10 años, no sólo aprovechó la pandemia para vender gel antibacterial y contrató a su socio para diseñar estrategias de redes sociales, sino que rentó una oficina al municipio y además se sumó a un megadesarrollo inmobiliario que ya empezó a hacer gestiones ante Desarrollo Urbano, con lo que ha obtenido, al menos, 20.6 millones de pesos.”

¿Qué pasa cuando el próximo funcionario, en este caso, Luis Donaldo Colosio Riojas, se sale del huacal, se despega de los intereses y agenda de Junco de la Vega? Como le gustaba decir a Ricardo Canavati, pasan de la palmadita a la nalgadita.

Leo en la columna “M. A. Kiavelo” de hoy:

“1.- A MÁS de uno llamó la atención que Luis Donaldo Colosio haya avalado al Gobierno municipal saliente de Monterrey una serie de licitaciones…

“2.- A MAYOR abundamiento, el Alcalde electo autorizó -incluso por escrito- que la Administración actual, faltando tres semanas para salir, se encargue de licitar pólizas de seguros para vehículos oficiales e insumos de bacheo con contratos con vigencia hasta el 31 de diciembre del 2022…

“1.- O SÉASE, la Administración priista, que no se ha caracterizado por su pulcritud y honestidad, asignará contratos y proveedores que abarcarán los primeros 15 meses de Colosio…

“2.- ¿NOVATEZ, exceso de confianza? Quién sabe qué razonamiento hubo del emecista, sobre todo en medio de los escándalos de corrupción que están brotando del Gobierno que por seis años lideró Adrián de la Garza…”

En todo caso, la novatez de Luis Donaldo sería si cree que Alejandro lo va a “arropar”. Como con el gobernador electo, Samuel García, a las primeras de cambio que sus políticas públicas le disgusten a Junco de la Vega, los atacará. Ahí está el caso de Jaime Rodríguez Calderón de quien se desenamoraron, cobijagate de por medio.

Alejandro le impuso al Bronco a Fernando Elizondo y Ernesto Canales Santos y ahí está el desastre, mientras El Norte se lava las manos. Los políticos de Nuevo León saben que El Norte nunca es un aliado mediático: está hecho para jugarles el dedo en la boca.