Texas ordenó distribuir decenas de vehículos como barrera para disuadir el ingreso de migrantes asentados en torno al Puente Internacional Del Río

El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció métodos «sin precedentes» para disuadir a los migrantes de cruzar al estado con vehículos de la Guardia Nacional de Texas y el Departamento de Seguridad Pública de Texas a lo largo de la frontera.

Esto para crear una «barrera de acero» o «muro de acero»

El gobernador de Texas dijo a Fox News, que los vehículos impiden que los inmigrantes “entren al estado».

La barricada ha permitido que los inmigrantes dejaran de cruzar por esta zona. “La estrategia está funcionando”, subrayó.

En Twitter el gobernador republicano publicó dos fotografías que muestran a personal del DPS y soldados de la Guardia Nacional de Texas.

Mismos que se encuentran apostados al lado de los vehículos, cerca de la ciudad texana de Del Río.

El mensaje publicado en Twitter señala:

«Soldados de la Guardia Nacional de Texas y personal del Departamento de Seguridad Pública de Texas vigilan un área en el Río Grande para DETENER los cruces fronterizos ilegales hacia Texas».

Además, el republicano señalo en la red social que «continuaremos aumentando los recursos estatales para asegurar la frontera».

Además el gobernador texano acusó que la medida es para «abordar el caos creado por la Administración de Biden».

Condena de organismos humanitarios

La persistente violación a derechos en Texas ha sido condenada por diversos organismos humanitarios internacionales.

Por su parte Filipo Grandi, director de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), señaló señaló que se trata de «expulsiones masivas y sumarias».

Condenó que dichas medias se tomen «sin tratar de determinar las necesidades en términos de protección» y señaló que son contrarias al derecho internacional.

En ese sentido la ACNUR misma recalcó estar «seriamente preocupados por el hecho de que parece que no ha habido ninguna evaluación individual en los casos», esto en declaraciones de la portavoz del organismo internacional, Marta Hurtado, en Ginebra.