El expresidente de Francia es condenado un año por casi duplicar el tope financiero electoral en 2012. También es culpable de corrupción y tráfico de influencias

El expresidente Nicolas Sarkosy es sentenciado a prisión por recibir casi el doble del tope de dinero permitido para campañas electorales en Francia. Tiene pendiente purgar condena por pretender sobornar a un juez en 2015.

Se trata del primer presidente enviado a prisión desde 1945 cuando Philippe Pétain fue condenado por colaborar con la invasión nazi a Francia.

En este caso a Nicolas Sarkosy se le acusa de acumular 42.8 millones de euros en fondos de campana, en tanto que el tope máximo era de 22.5 millones.

El expresidente siempre ha negado las acusaciones pero a ojos de Caroline Viguier presidenta del Tribunal, «no era su primera campaña y tenía experiencia como candidato».

Caso Bygmalion

Las acusaciones contra el expresidente girán en torno al caso conocido como Bygmalion.

En esa época el entonces presidente francés “pedía una reunión al día y espectáculos al estilo norteamericano”, según acusaciones de la Fiscalía.

Esto, sin preocuparse por el monto de sus gastos.

Finalmente cuatro acusados admitieron su responsabilidad parcial.

Se trata de tres exdirectivos de Bygmalion y el exdirector adjunto de la campaña, Jérôme Lavrilleux.

Arresto domiciliario

La justicia francesa después de condenarlo decidió no enviarlo a prisión y en cambio acordó colocarle un brazalete electrónico en arresto domiciliario.

Y es que para mayores señas, Sarkozy perdió las elecciones del 2012 frente al candidato socialista François Hollande.