Por José Jaime Ruiz

josejaimeruiz@lostubos

@ruizjosejaime

El gobernador constitucional del estado libre y soberano de Nuevo León no le debe nada a nadie, salvo a los ciudadanos que lo eligieron. Ni al Grupo de los Diez ni a las empresas políticamente incorrectas como Femsa o Cemex. Femsa intentó, inclusive, que “declinara” a favor del priista Adrián de la Garza Santos. Tampoco le debe algo al dueño del Grupo Reforma (El Norte), Alejandro Junco de la Vega, quien pretende mangonearlo y no lo va a lograr.

Regularmente se dice que se llega por la izquierda para gobernar por la derecha. La política joven puede revertir esa máxima ya que Samuel Alejandro llegó por la derecha y puede gobernar por la izquierda, es decir, a favor de los ciudadanos y no de los poderes fácticos. Sobre todo en un país gobernado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuya divisa es la inversión social combatiendo la corrupción y la desigualdad.

El Impuesto Verde no puede convertirse en un Impuesto Gris. Hay cinismo en los representantes de las empresas grises. Leo una declaración soez, impertinente, de Hugo García en El Norte, presidente de la Asociación de Extractores de Caliza de Nuevo León (ASEC):

“Hay que entender que los impuestos a los productos afectan directamente al consumidor final… hay que tomar la opinión de la población. Esto va a hacer que Nuevo León sea un lugar menos atractivo para invertir… En el caso de las pedreras, los productos que generan son de uso exclusivo local. En este caso el impuesto verde lo va a pagar el consumidor final del producto.”

¿Y tu nieve, Hugo, de qué la quieres? El interés general, la descontaminación, prevalece sobre el interés empresarial, la contaminación.

¿Peor? ¡Imposible! Resulta que ahora los ciudadanos vamos a cargar con el Impuesto Verde a las empresas contaminantes. Ellas contaminan y nosotros pagamos su contaminación… y la padecemos. Nosotros no necesitamos de esas empresas. Duro contra ellas, cerrarlas y hacer un programa de ayuda salarial a los futuros desempleados, mientras encuentran chamba.

¡Ah, chingá! Maman y dan de topes. Si el capitalismo es competencia, que venga de otro lado la caliza al desarrollo de la construcción en Nuevo León. Y así, para favorecer a los ciudadanos, a nuestra orografía, y combatir efectivamente la contaminación, la extracción de ustedes contaminadores, out!

Samuel, las redes

Gobernar el gabinete desde las redes sociales es un acierto: favorece la transparencia y la rendición de cuentas; los ciudadanos pueden estar a favor o en contra de las instrucciones, pero se oxigena la vida pública que, como deseaba Daniel Cosío Villegas: en México hay que hacer pública la vida pública.

Por último, Samuel Alejandro ya se tomó foto en El Vaticano con Francisco, ¿cuándo se tomará la foto con los haitianos, a quienes utilizó en su carta al pontífice? ¿Les regalará ropa, al menos casacas de Tigres y Rayados?

La vulnerabilidad existe en Nuevo León, ¿ya se comunicó nuestro gobernador con el alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, para que le explicara por qué es necesaria la comunicación en náhuatl en Nuevo León?

¿Entendió a César Garza, alcalde de Apodaca?  “Un gobierno local que no tiene la confianza de sus gobernados, poco o nada puede hacer en su gestión”. Como alcalde reelecto, César tiene la confianza de los ciudadanos de su municipio. No es recomendación para nadie, es la pura neta. ¿Se entiende en el Castillo de Cantera Disney?