El presidente de Bolivia, Luis Arce, acusó públicamente a la oposición de intentar repetir el escenario de hace dos años, cuando derrocaron al gobierno de Evo Morales.

Y es que, Bolivia atraviesa una semana de protestas antigubernamentales y que han dejado hasta el momento una persona muerta.

El dirigente opositor del Comité Cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, señaló a sus seguidores que “van a estar en las calles y van a tumbar a este gobierno”.

En medio de este clima de tensión, el presidente Luis Arce llamó a sus seguidores a la unidad en un acto oficialista en el Trópico de Cochabamba.

“Las declaraciones de los comités cívicos muestran claramente su intención golpista. Desnudaron ya la cara democrática que querían mostrar al pueblo boliviano. Hoy la derecha está clara”, indicó el presidente.

La situación que vive Bolivia recuerda al clima de tensión que se vivió previó al golpe de Estado contra Evo Morales en 2019.

En medio del clima de inestabilidad que se vivía en el país, la Central Obrera Boliviana (COB) pidió públicamente que el mandatario abandonara el poder, para “pacificar al país”.

Sin embargo, la COB mantiene su apoyo al gobierno del Luis Arce, señaló que se está “se está gestando un nuevo intento de golpe de Estado, impulsado por los impunes delincuentes políticos que siguen en libertad”.

Este viernes se cumplen 5 días del “Paro Nacional” y con diferentes movilizaciones; por lo que, se espera que en los próximos días las protestas se extiendan a otras partes del país.

Además, se registraron enfrentamientos entre miembros opositores al gobierno e integrantes del Movimiento al Socialismo (MAS).