Por Obed Campos

La secretaria de Educación de Nuevo León ha dejado algo muy en claro en los meses que lleva al frente de la dependencia: No ha sabido dar el kilo y en lugar de tratar de arreglar algo del maremágnum que le dejaron sus antecesores se ha unido a la mala administración.

La dependencia no da el do de pecho en el concierto de las instituciones del estado de Nuevo Fosfilandia, pero aun así no canta mal las rancheras y en escándalos, no curten mal las vaquetas.

Así, Sofialeticia Morales Garza le sirve de tapadera a su antecesora María de los Ángeles Errisúriz, con todo y la denuncia interpuesta contra la segunda por supuestos malos manejos en la administración anterior.

Como botón de muestra me dan el caso de Nancy Sánchez de Plancarte, quien tiene muchos años viviendo del erario, y ya estuvo como directora de educación especial, de preescolar, y ahora en esta administración es la directora de educación primaria, pero me dicen que su único mérito es ser la esposa de un líder de la Iniciativa Privada.

Me cuentan que la dama no tendrá capacidad pedagógica pero sí sabe y muy bien es utilizar esos puestos para hacer sus negocios, y en la administración pasada autorizó 20 conferencias de 1 millón de pesos de cada una, para una empresa llamada Didáctica Especializada.

Y en esta administración ya logró deslumbrar a la subsecretaria de educación Norma Patricia Sánchez Regalado, quien ha regresado muy impresionada con lo bonita que tiene la casa Sánchez de Plancarte a donde ha acudido a comer.

Por cierto la salida de la subsecretaría de su último cargo en la Ciudad de México no quedó del todo claro, y el haber llenado de personal foráneo para los cargos directivos de la SENL y otras dependencias es un error que dicen los expertos, la administración samueliana va a pagar muy caro.

¿Y por qué? Ah, porque “los nuevos” llegan sin conocer el contexto y con malas actitudes a un Estado que tenía una gran identidad, tradición de calidad educativa (ya perdida) y orgullo local.

Por cierto, mis insiders piden encarecidamente que ya quiten el reloj checador, ya que dicen, por unos rezagados la llevan todos.

Mientras tanto los empleados se preguntan también cómo es posible que un chofer, Juan Pablo Reyes Luna, tenga el poder para hacer y deshacer en la dependencia, si en la administración anterior él fue quien ayudó a Gerardo Leyva a colocar de aviadora a su exmujer.

Y como dice el clásico, seguiremos informando.

@obedc
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