Un avión Ten Tanker Air ingresó ayer a Nuevo León para sumarse al combate del incendio forestal que se registra en la sierra de Santiago.

La aeronave, denominada avión cisterna, está diseñada para efectuar descargas de agua en incendios forestales, y realizó al menos dos lanzamientos de prueba.

Al cierre de la jornada, el siniestro reportó un control del 90 por ciento, con una afectación de 2 mil 100 hectáreas.

Por la mañana, el gobernador Samuel García Sepúlveda, acompañado de su homologo Miguel Ángel Riquelme Solís, mandatario de Coahuila, y el alcalde David de la Peña, supervisó los trabajos del avión DC10 que fue traído para atacar el siniestro que se presenta en los límites de ambas entidades.

«Fuimos testigos de la precisión de los miles de litros (de agua arrojados a la línea de fuego), ya estamos a un 90 por ciento de control y estoy seguro que con este DC 10 ya vamos a llegar mañana al control y liquidación total».

«Aprendimos la lección de qué hay que actuar rápidos, contundentes», expuso García Sepúlveda.

El ataque aéreo se mantuvo con siete aeronaves, además de alrededor de 600 brigadistas por tierra.

Hasta el momento se sigue considerando un incendio ecológico dado que consume hojarasca y matorral bajo, sin arbolado adulto.

Durante este domingo el avión, que partió desde Albuquerque, Nuevo México, lanzará agua con retardante para terminar de extinguir el fuego.

«Sí es necesario para mañana nos estará tirando un lodo fosforescente», agregó De la Peña.

imagen-cuerpo
Fuente: EL PORVENIR
imagen-cuerpo
Fuente: EL PORVENIR
imagen-cuerpo
Fuente: EL PORVENIR
imagen-cuerpo
Fuente: EL PORVENIR