Al menos 7 de cada 10 adultos jóvenes en México tienen obesidad o sobrepeso, condiciones que elevan considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes y otras enfermedades crónico-degenerativas.

Los índices de obesidad en adultos jóvenes de México han alcanzado a por lo menos el 39 por ciento del segmento de personas mayores de 20 años. Esta situación incide directamente en el desarrollo de comorbilidades y enfermedades crónicas.

“El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes mellitus, enfermedades cardio y cerebrovasculares, síndrome metabólico, osteoporosis, artritis y diversos tipos de cáncer. La calidad de vida se ve afectada en quien vive con sobrepeso u obesidad y el riesgo de mortalidad se incrementa”, explicó Valentín Sánchez Pedraza, especialista en endocrinología y vocero de la Federación Mexicana de Diabetes.

El especialista destacó que el peso corporal, la circunferencia de cintura y el porcentaje de grasa corporal adecuados, son la base fundamental para promover un óptimo estado de la salud física y mental. Además, muchas enfermedades crecen a medida que aumenta el porcentaje de grasa corporal de una persona.

Mala alimentación

En México, las estadísticas señalan que 7 de cada 10 adultos viven con sobrepeso u obesidad. Y, aunado a ello, 90% de los casos de diabetes mellitus tipo 2 —que ocupa una de las principales causas de muerte— se atribuye a esta condición.

 “Obesidad es una enfermedad multifactorial, en donde participan aspectos genéticos, ambientales y alteraciones en el control del apetito. Uno de los motivos principales del incremento de jóvenes que viven con obesidad en nuestro país, se debe a que la dieta basada en alimentos ricos en proteínas, vitaminas y minerales de origen vegetal o animal ha sido reemplazada por productos procesados con alto contenido de grasas saturadas, sodio y azucares”.

El estilo de vida sedentario es otro de los factores al que se atribuye el incremento de la obesidad y el sobrepeso en edades tempranas. La razón principal es que metabolismo se afecta y puede tener problemas para sintetizar grasas y azúcares. Además, el impacto a la salud de quienes viven con obesidad es mayor cuando no practican actividad física.

Ante este escenario, el doctor Sánchez Pedraza enfatizó en el control del peso corporal derivado de un estilo de vida saludable. De tal manera que es necesaria una alimentación balanceada, 30 minutos de ejercicio diario, así como la orientación de especialistas que ayuden a través de un tratamiento integral.