Dentro de las acciones para enfrentar la crisis de agua que atraviesa Nuevo León, la Presa Libertad fue denominada ayer proyecto presidencial.

De gira de trabajo por la Ciudad de México, el gobernador Samuel García Sepúlveda se reunió con directivos que la Comisión Nacional de Agua, donde se obtuvo este nombramiento por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La disposición, explicó el mandatario estatal en redes sociales, permitirá a Nuevo León acceder a la brevedad posible del resto de los recursos federales para concluir su construcción.

De está forma, el embalse estará en operación un año antes de los previsto: «Seguimos trabajando por el agua. Ahora que la presa libertad se declaró proyecto presidencial meteremos turbo para acabarla el año que entra y captar las aguas de lluvia del verano 2023″, compartió en su cuenta de Facebook.

Asimismo, aclaró que a la par se trabaja en las acciones inmediatas para garantizar el abastecimiento de agua potable durante los próximos meses, como lo son la exploración y equipamiento de pozos someros y profundos.

Además de buscar el apoyo de los industriales y del sector agrícola para que colaboren con sus pozos por lo menos durante dos meses.

«No dejamos de trabajar en lo inmediato: Apoyo con más pozos industriales, Apoyo con agua agrícola», expresó.

«Obtener más volúmenes y litros para el agua doméstica, más pozos someros y profundos para AyD, etc», añadió García Sepúlveda.