Por Félix Cortés Camarillo

Me dijeron que en el reino del revés

Nadie baila con los pies;

Que un ladrón es vigilante y otro es juez

Y que dos y dos son tres.

Maria Walsh, El Reino del Revés

Vamos a ver cómo es el reino del revés.

El gobierno intolerante, rapaz y demagogo, promueve en este reino un sufragio que llama de revocación de mandato, haciéndole propaganda ilegal como una ratificación para que el presidente López siga en su puesto, lo cual sería simplemente cumplir con la ley que regía cuando fue electo y sigue intacta.

La ley de revocación de mandato cumplirá este domingo seis meses y diez días de haber sigo promulgada. La prisa en ponerla en práctica, evidenciando el tufillo de retroactividad sospechosa, se debe a cuestiones estrictamente de estrategia política que no tiene nada que ver con la esencia de una disposición legal que puede considerarse un avance democrático o una triquiñuela electorera, según se quiera. Los funcionarios públicos electos lo son para un período establecido: ni menor, salvo circunstancias de causa muy mayor, ni más extenso derivado del afán por el poder que caracteriza al actual presidente de los mexicanos.

El dilema que me han compartido personas que gozan de mi afecto es producto de la desorientación provocada desde el poder. Los mexicanos no entienden para qué está el presidente López convocando con tanto estruendo a las urnas del domingo si sabe perfectamente que no podrá llevar a votar, por convicción o por acarreo, ni siquiera los quince millones que los analistas más proclives a concederle cierto índice de aceptación ciudadana real le pronostican. Muchos mexicanos no saben si asistir a las urnas o no, ni quién gana en cada caso.

Yo no voy a votar en esta farsa. Buscaré reportar presencialmente las irregularidades que es previsible se presenten. Nada más. Porque el triunfador de esta mascaradas es el presidente López, pase lo que pase.

Puedo pronosticar las declaraciones que aparecerán la mañana del lunes en los diarios y en los noticiarios de radio y televisión. El presidente López afirmará que el INE impidió el ejercicio democrático planteado. Eso, cualquiera que sea el resultado previsible en el conteo de las papeletas. Del reducido número de participantes, la mayoría se pronunciará por la permanencia de López en la presidencia.

De todas maneras, sabedor a plenitud que el dinero necesario para hacer bien el ejercicio no fue aprobado por los legisladores que sirven al cencerro que él toque, acusará a la autoridad electoral, el INE, de sabotear el ejercicio de la voluntad popular al no instalar el número de casillas necesario, el no haber difundido el proceso y su culminación y de haber saboteado simplemente el fenómeno.

Para eso es la fiesta del domingo que viene. Para dar el pistoletazo –no hay mejor palabra– para el proceso de desintegración del INE y su retrógrada sustitución por una entidad sujeta a la voluntad del Ejecutivo. O peor –y claro que es una posibilidad– sujeta a las órdenes de la delincuencia organizada.

El próximo martes comenzará ja batalla de aniquilamiento del INE, la verdadera fiesta del Chivo, que diría el tan odiado (en Palacio Nacional) Mario Vargas Llosa, en su fenomenal novela.

PILÓN PARA LA MAÑANERA (porque no me dejan entrar sin tapabocas): También a partir del 11 de abril se comenzará a reconocer que no queda en las arcas mexicanas dinero suficiente para mantener el subsidio a los combustibles, y los apoyos sociales a ninis, ancianos y estudiantes.

Pa´l baile vamos. Vamos a ver cómo es el reino del revés.

‎felixcortescama@gmail.com