Por Carlos Chavarría

Para que las buenas intenciones de las cumbres climáticas no queden solo en eso —buenas intenciones— se llevan a cabo reuniones diversas entre jefes de estado para el tema de combatir las emisiones, una de las cuales tuvo efecto el 16 de los corrientes, y ahí estuvo  nuestro presidente para refrendar los compromisos que México firmo desde el 2016.

El presidente dijo que sí, pero sin modificar nada a la política pública, donde la fuente generadora principal de energía en México son y seguirán siendo CFE y PEMEX.

El presidente es alimentado con información y datos de algunas personas de su equipo que no le están dando todos los elementos para que pueda tomar una decisión sostenible en el largo plazo, en este tema.

Vayamos al revés de la importancia y consensos que se les dan a las tesis que poco a poco se han convertido en inercias aceptables por todos los países, menos el nuestro.

Podemos estar entre los negacionistas del cambio climático y del calentamiento global, asumiendo que somos muy presuntuosos al suponer que nosotros podemos ser la causa principal del mismo.

Lo que no se puede negar es que estamos entrando desde 1980 en un ciclo [https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-global-temperature] de aumento de las temperaturas globales, y nuestras emisiones se suman a los factores causales que lo agravan; de los principales, los derivados del uso de los combustibles fósiles, que son la fuente primordial de los gases de efecto invernadero emitidos por muchos países, como México.

Si bien, es cierto que los países que mas promueven cambiar la matriz energética hacia energías renovables, son aquellos que carecen de reservas fósiles baratas para explotación en cualquier plazo, y no les queda de otra, también es cierto que desde el Siglo XX sabemos que las reservas de hidrocarburos de nuestro país se agotarán [https://datos.gob.mx/busca/dataset/reporte-de-reservas-de-hidrocarburos], para fines prácticos y rentables, en un horizonte de 20 a 40 años.

Siempre se ha sabido por la ciencia que el diferencial de eficiencia térmica entre máquinas eléctricas o de combustión interna, así como las basadas en ciclos combinados de vapor, favorece con mucho [https://www.researchgate.net/publication/344860096_Comparison_of_the_Overall_Energy_Efficiency_for_Internal_Combustion_Engine_Vehicles_and_Electric_Vehicles/link/5f940a01299bf1b53e408842/download] el uso de la energía eléctrica para aplicaciones de movilidad de todo tipo.

Fijar a la autosuficiencia como único objetivo en materia de energía, para cualquier plazo, hace sentido en lo general, pero solo si se dispone de las reservas de aceite ligero y limpio [https://www.novaoil.mx/post/tipos-de-petroleo-en-mexico] para convertirlo de forma rentable en términos sociales y ecológicos, que no es el caso de México. Para alcanzar el propósito de auto suficiencia mencionado se tendrán que importar los barriles de crudo ligero, necesarios para completar el abasto nacional.

El presidente, en la reunión de jefes de estado mencionada, promovió los proyectos de desarrollo social, como el llamado “Sembrando Vida” o el de coquización para procesar combustóleo, como iniciativas que de alguna manera compensarían el exceso de gases que emitirá México al continuar solo con energías fósiles, pero reducir la huella total de carbono; que es lo que esta bajo discusión, ha sido uno de los compromisos donde México ha sido omiso y casi nada se ve de esfuerzo y esa es una de las metas del milenio que se firmaron en la ONU [https://unfccc.int/SB56].

Ya se aprecian los nefastos efectos del proceso de calentamiento global en el ciclo de agua y el de biomasa, y como muchas otras asíntotas, provocaran ajustes al modo de vida en un plazo  muy corto, nuestras autoridades persisten en  prioridades totalmente desenfocadas de la realidad de sus raíces causales [https://offset.climateneutralnow.org/UNcertification].