Por Francisco Tijerina Elguezabal

Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve. Martin Lutero

Conozco a Andrés Mijes, el alcalde de Escobedo, desde hace muchos años. Me ha tocado atestiguar su paso por el servicio público en distintos cargos y lo he visto desarrollarse en distintas posiciones, por lo que no tengo empacho en decir que es un hombre trabajador, disciplinado, que le gustan los retos y sabe dar resultados.

Su ascenso a la alcaldía de Escobedo no le ha llegado en el mejor momento por las circunstancias que privan no sólo en Nuevo León, sino en el mundo entero; el Covid-19 vino a modificar el escenario y encima vivimos el drama de no contar con agua, lo que provoca que toda la atención se enfoque en resolver la crisis.

Y a pesar de lo anterior, además de la inseguridad y el transporte, la vida sigue y es necesario que los gobiernos continúen brindando servicios y sigan trabajando como lo ha estado haciendo Mijes, además de la mayor parte de los alcaldes de Nuevo León.

Por lo anterior y también porque sé que es un hombre serio, me extrañó sobremanera el observar ayer una “encuesta” patito, chafa, ramplona, sin sustancia y mucho menos sustento, que lo ubica como el edil mejor evaluado en la zona metropolitana.

El ”sondeo” carece de regir científico, no indica su metodología y monta todo un vodevil en la óptica y conveniencia de quien la instrumentó evidentemente sólo en su cabeza, pero pensando con su estómago y su hígado.

Flaco favor le hacen a Andrés Mijes al publicarle así porque da la impresión de que él ordena y paga por esos panfletos y créame que no lo necesita, porque por él bien pueden hablar los resultados, sus acciones, su trabajo cotidiano, su disciplina y esfuerzo.

No, Mijes no está en primer lugar entre los alcaldes, pero tampoco está muy lejos de esa posición. Si sigue como hasta ahora se ubicará entre los primeros cuando toque decidir si buscará la reelección, pero lo último que requiere ahora es de este tipo de “encuestas”, que lejos de allanarle el camino le colocan enormes obstáculos ante la opinión pública al modificar la percepción que de él tienen los ciudadanos y esa, es mucho más difícil de cambiar cuando se ha vuelto en contra por permitir se publiquen “encuestas balinas”.

Mijes tiene que cuidarse y ordenar a los encargados de esa labor que cumplan con su función y lo cuiden, si quiere seguir bien colocado y escalando posiciones de verdad.