El presidente Joe Biden confirmó que Estados Unidos mató en un ataque aéreo en Kabul al líder de Al-Qaeda, Ayman al-Zawahiri, uno de los terroristas más buscados en el mundo por autoridades estadunidenses, y por quien ofrecían 25 millones de dólares por cualquier información que permitiera detenerlo; reportó MILENIO.

«Se ha hecho justicia y este líder terrorista ya no está. No importa dónde se escondan, Estados Unidos los encontrará», aseguró Biden desde la Casa Blanca.  

El presidente estadunidense aseguró que la operación para matar al «cerebro» de Al-Qaeda fue autorizada bajo su mando y  se planificó con precisión «para minimizar riesgos a civiles» y agregó que al-Zawahiri se había refugiado en Afganistán desde inicios de 2022, por lo que su alojamiento ha sido una «clara violación» de los acuerdos alcanzados con los talibanes en Doha en 2020.

«Al-Zawahiri finamente fue rastreado, a comienzos de este año se fue a Kabul. Después de considerar la evidencia clara de su ubicación, autoricé un ataque de precisión para eliminarlo […] Al Zawahiri fue asesinado la mañana del domingo en una residencia de Kabul, concretamente a las 06:18 hora local. Ninguno de sus familiares fueron heridos y no hubo víctimas», reiteró Biden en su mensaje. «No permitiremos que Afganistán sea un santuario del terrorismo, que (Al-Zawahari) no sea reemplazado».

Biden concluyó su discurso reiterando su compromiso por el trabajo de Estados Unidos para combatir el terrorismo, que representa tanto una amenaza para los estadunidenses como al mundo, por lo que agradeció a sus elementos antiterrorismo y de inteligencia por la muerte de Al-Zawahari.

«Los nombres en bronce (de las víctimas del 9-11) es un recordatorio de la premisa (de combatir al terrorismo) […] ningún día debe borrar el recuerdo del tiempo […] para a quienes perdieron amigos y familiares, tengo la esperanza de que esta medida les dé un cierto consuelo».