Por Obed Campos

¿En Nuevo León se administra la justicia a destajo…? O ahora resulta que el joven y casi flamante presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), José Arturo Salinas Garza resulta ser una nulidad, o un cero a la izquierda.

Lo dicen los abogados que tienen que sufrir las audiencias, por ejemplo ante los jueces de Cadereyta quienes, contradiciendo las instrucciones de Salinas, en una sola audiencia “pueden” resolver los juicios de alimentos de 20 familias…

Así como lo lee usted, querido lector, lectora, 20 familias satisfecha en una audiencia y para colmo presencial.

¿Y las restricciones por Covid-19/22 y la viruela del Mono?

Porque son 20 familias amontonadas en las salas junto a sus respectivos abogados (dos por cada una) todos reunidos en una sede que más que recinto del Poder Judicial parece en estos días mercado…

Mientras tanto la instrucción de Salinas Garza, desde el Tribunal Superior de Justicia del Estado es darle a cada expediente su tiempo para desahogar todos los elementos necesarios para tener una justicia sino pronta si justa y por supuesto continuar con las restricciones sanitarias mundiales.

La pregunta es si esos jueces de Cadereyta cobran comisión por caso resuelto o les dan bonos por volumen o de plano les vale una pura y dos con sal la instrucción de su señoría Salinas Garza, a quien en el PAN recuerdan como “La Manzanita”.

Vaya problemas que toca resolver en el Poder Judicial…

Y mientras en Materia Penal la justicia en línea a través de asesores hacen todo lo posible por disuadir a los afectados de promover denuncias, en la vida real los fraudes están a la orden del día, actualmente hay en el estado una banda posiblemente de alto nivel que se dedican a defraudar a la población y como son “robos pequeños” de entre 40 y 50  mil pesos no les hacen nada y pasan de una ciudad a otra sin enfrentar a la verdadera justicia.

Las quejas contra ADC SERVICIOS GLOBALES, verdaderos bandidos que a través de una empresa en línea andan de plaza en plaza ofreciendo carros a la gente que requiere pero no tiene para comprarlo de contado y como está mal en buró de crédito, son presa fácil de embaucadores.

Los quejosos no han podido ver la justicia y ya hasta tienen grupo en Facebook de todos los estados donde han robado y la pregunta es qué autoridad les hace algo a estos delincuentes, pues ninguna.

Justicia ciega, sorda y muda en la administración de Salinas Garza.

Ah, pero en el plano de la justicia laboral, no hay mucho que decir de la Junta de Conciliación y Arbitraje que sigue siendo tierra de nadie y para que le resuelvan a un pobre desempleado sus demandas, se llevan más de 4 meses en resolver… generalmente a favor del patrón.

Olvídese de la indemnización que le corresponde, porque la Procuraduría de la Defensa del Trabajador parece que recibe lana de los empresarios con tal de que cansen a los trabajadores con largas y largas.

Son soñadores quienes creen que podría ganar una indemnización como marca la ley…

Y se ven condenados a gastar en vueltas el poco dinero que le quede y todo para enterarse que se canceló la cita, que no le notificaron al patrón, que el domicilio que dio no existe, y todos los etcéteras…

Lo que logran es el desgaste de la gente y ante el hartazgo los mandan a la goma, la junta no trabajó, el patrón no pagó y el desempleado se ingó…

Que chulo es el Nuevo “Reino Seco” de León.

Y si quiere quejarse de estos burócratas no le va a servir de nada, porque operan de 4 a 6 meses en cada ciudad y luego los mueven a otra.

Que no quede huella, que no y que no.

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