A finales de septiembre de este año, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, afirmó: «No habrá trasvase, el derecho humano al agua de la ciudad está, por decreto, protegido».

En esas fechas el gobernador argumentó que no habría trasvase porque «Este año en específico hay un decreto presidencial que señala, del 6 de junio al 31 de diciembre, una emergencia de crisis hídrica… Ese decreto está muy por encima del convenio (con Tamaulipas para el uso de agua de El Cuchillo) y ese decreto señala que no puede haber trasvase porque el derecho humano al agua está por encima del de riego».

Bajo esa hipótesis, comentó: «No se necesita (que mencione el agua de El Cuchillo) porque dice expresamente que el derecho humano al agua está por encima del de riego, y así me lo confirmó el director de Conagua, Germán (Martínez). Yo estoy muy tranquilo que ese decreto, que tiene vigencia hasta diciembre, no va a permitir el trasvase, y lo he confirmado y reconfirmado con el director Germán».

Este viernes pasado, sin embargo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) convalidó que en este año sí se hará el trasvase de agua de Nuevo León a Tamaulipas, pero en 36 por ciento menos del líquido comparado con lo establecido en el convenio de 1996.

En rueda de prensa conjunta llevada a cabo en el palacio de gobierno de Tamaulipas, en Ciudad Victoria, Germán Martínez Santoyo, director general de la Conagua, dio a conocer que dicho trasvase comenzará a partir de este domingo, donde se pretenden ceder 200 millones de metros cúbicos de agua que pasarán de la presa El Cuchillo a la presa Marte R. Gómez.

“En estas condiciones vamos a hacer el trasvase de 200 millones de metros cúbicos y hemos decidido que el trasvase se realice el próximo domingo 27 a las 12:00 horas y lo va a ejecutar el organismo de Cuenca de Río Bravo, el cual está dentro de la jurisdicción de esta zona del distrito de riego 026, es el doctor Luis Carlos Alatorre (director general del organismo), y le encargamos que el día de hoy cumpla con el acuerdo”, dijo.

El funcionario federal destacó que se tomó en cuenta la crisis de agua que enfrenta Nuevo León dados los niveles de las presas con las que cuenta, situación por la cual tomaron la decisión de no trasvasar los 346 millones de metros cúbicos que correspondían para este año y reducirlo a 200 millones.

“El trasvase de El Cuchillo a la Marte R. Gómez se da en condiciones muy especiales. Tomamos en cuenta la crisis de abastecimiento de agua que se tiene en Nuevo León, en la zona metropolitana de Monterrey, y digo que se tiene porque actualmente todavía el estado de Nuevo León está llevando a cabo acciones para evitar que esta crisis se agudice en la próxima temporada más seca que estamos viviendo”.

Dicha decisión, recordó, surgió con base en un estudio hidrológico que realizó el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas (CTOOH), en el cual se realizaron proyecciones para los siguientes dos años. En ese sentido, los resultados del funcionamiento de vaso de la presa El Cuchillo para los próximos 24 meses mostraron que se tendrá el volumen suficiente para cubrir las demandas siguientes: 151 millones de metros cúbicos para la zona metropolitana de Monterrey con un acueducto en el primer año; 308.4 millones de metros cúbicos para la zona metropolitana de Monterrey con dos acueductos; 24 millones de metros cúbicos para el distrito de riego 031 en el primero y segundo año; y 6.9 millones de metros cúbicos para los municipios cercanos en el primero y segundo año.

Por su parte, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, calificó el día de ayer como un hecho histórico, al presumir que nunca antes una administración federal había entendido la importancia del agua como parte de la vida cotidiana de los ciudadanos.

Aunado a ello, contestó a quienes critican al presidente Andrés Manuel López Obrador por presuntamente nada más invertir en el sureste del país, que en estos cuatro años de administración se han invertido casi 100 mil millones de pesos en proyectos hídricos en los estados de Sonora, Baja California Sur, Nuevo León, Jalisco, y Sinaloa.

“Hoy es un día histórico por dos referentes: es histórico porque nunca antes un gobierno federal había entendido la importancia del agua en la vida cotidiana. No es que si podemos tener más o tener menos, la cuarta transformación del país significa el que haya una nueva cultura de aprovechamiento, de uso, de la explotación racional del agua potable.

“Hay que reconocer la visión del Presidente de la República, el licenciado Andrés Manuel López Obrador. Ahora que veníamos en el avión hacíamos cuentas con el ingeniero Germán Martínez, y fíjense que todo el mundo dice: ‘¡Ah, es que el presidente Andrés Manuel López Obrador nada más fue a invertir en el sureste!’. Y miren, en Jalisco, la presa El Zapotillo; en Sinaloa son dos presas: Santa María y Picachos; en Nayarit es una; en Nuevo León, aunque el arquitecto no lo quiera reconocer, es la presa Libertad y es el acueducto El Cuchillo II; en Sonora se va a hacer realidad un sistema para que haya agua potable; en baja California Sur ya se está construyendo una desalinizadora en Los Cabos; estamos hablando de una inversión en números redondos, son casi 100 mil millones de pesos en cuatro años”, recordó.

Por último, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, enfatizó que se pueda cumplir con el acuerdo de 1996 y que, sobre todo, pueda representar una inversión para las obras pendientes.

“Cuando se comparten cuencas, los acuerdos son imprescindibles, ya que se van juntos en los cambios y consecuencias en los cambios ambientales», refirió.

Agradeció la resolución de la Conagua y al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador que ha facilitado el entendimiento en las diferencias de este asunto con la intermediación del secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

“Estaremos atentos a la solución de todo lo que concierne a la región”, finalizó.