Álvarez-Buylla detalló que se encontraron bioinsumos, principalmente en el mercado europeo, los cuales pueden sustituir al glifosato.

María Elena Álvarez-Buylla, titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), presentó al presidente Andrés Manuel López Obrador las primeras alternativas para sustituir el uso de glifosato en el campo mexicano. Tras reunirse con el mandatario, la titular del Conacyt detalló que se encontraron bioinsumos, principalmente en el mercado europeo, los cuales pueden sustituir al glifosato y al mismo tiempo se tienen sustancias probadas en el país que también funcionan como herbicidas sin que se dañe el ambiente ni la salud de la población.

“Tenemos localizados algunos que se desarrollaron fuera de México y que ya están en el mercado sobre todo en Europa y que vamos a convocar a estas empresas para que los distribuyan en México y podamos seguir prescindiendo de este agrotóxico, el glifosato, que está probado tiene efectos nocivos a la salud.

«La magnífica noticia es que tenemos también varios candidatos que recién hemos probado, ya tenemos los resultados que perfectamente bien pueden ser utilizados como herbicidas”, detalló.

Al mismo tiempo, Álvarez-Buylla dio a conocer que se están llevando a cabo prácticas agroecológicas para deshierbar el campo con implementos mecánicos que ya se están probando en cultivos de maíz y naranja, los cuales utilizan más glifosato.

Destacó además que esta transición agroecológica, la cual se está llevando a cabo México tras un decreto presidencial publicado en 2020 para eliminar gradualmente el uso de glifosatos, ha permitido que haya disminuido la importación de esta sustancia y su uso en el campo nacional. De esta manera, aseguró, está comprobado que no se necesita porque no ha afectado a la producción de maíz, caña de azúcar o naranja.

“Estos agrotóxicos se introdujeron en el mundo entero con los transgénicos como parte de un paquete tecnológico para poder controlar corporativa y monopólicamente la agricultura, no para producir más, los transgénicos y el glifosato no aumentan la producción, sino permiten que unas pocas empresas dominen el mayor negocio del mundo que es nada menos que nuestro alimento”, criticó.

Finalmente, mencionó que estos avances permitirán cumplir con lo mandatado en el decreto que marca la prohibición del uso de glifosato a partir del 31 de enero de 2024.