Desde hace meses lo que más recibo por WhatsApp son las viñetas de los mencionados dibujantes.

Las de Calderón y Alarcón las envían, por supuesto, personas que no simpatizan con Andrés Manuel López Obrador. No son ellos los únicos caricaturistas que critican al presidente de México, pero son quienes más llaman la atención a mis contactos anti-pejes.

En cambio, los partidarios de AMLO son los que mandan los cartones de Hernández —y de Helguera y El Fisgón, pero a estos dos no los incluyo en este texto por culpa de El Economista.

Lo que pasa es que he decidido hacer el presente apunte motivado por las entrevistas que el diario dirigido por Luis Miguel González ha hecho a siete moneros: (i) Hernández, de La Jornada; (ii) Calderón, de Reforma; (iii) Alarcón, de El Heraldo; (iv) Perujo, de El Economista, (v) Rictus, de El Financiero; (vi) Chavo del Toro, de El Economista, y (vii) Magú, de La Jornada.

Obviamente sin ponerse de acuerdo, todos ellos dicen más o menos lo mismo:

1.- Que a AMLO no le gusta la crítica.

2.- Que para todo fin práctico solo dibujan a Andrés Manuel porque da nota a diario —¡y varias veces al día!—, lo que deja al gabinete y a los diputados y senadores en calidad de adornos que nadie ve, que a nadie importan, que da igual si existen o no.

3.- Que los seguidores de López Obrador en redes sociales son duros.

4.- Que, a pesar de los juicios anteriores, no ven riesgo de censura y, por lo tanto, descartan acciones intimidatorias contra los caricaturistas de parte del gobierno federal.

Buen trabajo de El Economista que no llega a ser perfecto por no haber logrado entrevistar a El Fisgón y a Helguera. ¿Estos dos no quisieron participar? ¿Los editores de ese periódico olvidaron incluirlos? ¿Los discriminaron? ¿Será hasta mañana lunes cuando se publiquen sus entrevistas? Misterios del periodismo tal como se practica en los rotativos especializados en economía y finanzas.

@FedericoArreola