El director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, dio a conocer que se encuentran en pláticas con la constructora ICA para modificar la concesión de la autopista Kantunil-Cancún y que el Tren Maya corra por el costado de 218 de sus 241 kilómetros.

El funcionario indicó que hasta este momento ambas partes han mostrado buena disposición a llegar a un acuerdo. “Estamos revisando la concesión y con esta nueva alternativa pueden asociarse; nos ceden parte de su concesión, un espacio para que pase el tren por un costado de la autopista”.

Una de las posibilidades, detalló, es que ICA construya el tramo Golfo 3 del Tren Maya, con una longitud de 268 kilómetros, a cambio de permitir que la autopista se convierta en vías para el tren.

Además, indicó que los aforos de la carretera no son los estimados al momento de otorgar la concesión, por lo que la negociación podría ser muy beneficiosa para la constructora, que atraviesa problemas financieros.

“En eso estamos, porque se tiene que modificar el título de concesión. Hay una cláusula en donde se estipula que el gobierno está impedido de generar una infraestructura que les quite aforo, eso está en contra de nosotros, pero en contra de ellos, está la realidad, no han alcanzado el aforo”, mencionó Rogelio Jiménez Pons.

Vigilará ONU contrucción del Tren Maya.

Jiménez Pons firmó este mismo día un convenio con ONU Hábitat con el que se creará un observatorio que dará seguimiento a la construcción de la obra que comunicará a cinco estados del sureste del país.

“Vamos a estar aquí para decirle a Fonatur y a sus aliados si algo no está funcionando. Estaremos atentos a la forma estructurar, ya que hay riesgos asociados con un proyecto que no se implemente bien, que puede afectar el medio ambiente o las zonas protegidas».

Se trata, remató, de un proyecto «que tiene alta capacidad de generar igualdades, pero al mismo tiempo desigualdades».