Un tribunal de Suecia rechazó la solicitud de la fiscalía para emitir una orden de detención en ausencia contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en relación con la investigación por violación iniciada en 2010, la cual se reabrió en mayo pasado.

La corte de distrito de Uppsala, Suecia, que estudió el caso, consideró que la detención en ausencia de Assange sería “una medida desproporcionada” en este momento, aunque destacó que el australiano sigue siendo sospechoso en el caso, que fue cerrado hace dos años y reabierto tras el cambio en su situación personal.

La decisión del tribunal representa un revés para la fiscalía, que esperaba transferir a Assange a Suecia antes de que los hechos prescriban, en agosto de 2020

“Respeto completamente la decisión del tribunal, tenía que tomar una posición sobre un asunto complicado que yo consideraba que debía ser examinado por la justicia”, dijo en un comunicado la fiscal superior adjunta, Eva-Marie Persson, quien decidió reabrir el caso el mes pasado a petición de la denunciante. Indicó que el proceso continúa en Suecia y que emitirá una orden europea de investigación para poder interrogar al fundador de WikiLeaks.

Persson argumenta que el Assange no había cooperado previamente con la investigación sueca, huyendo de una orden de extradición, y por lo tanto tenía que ser detenido e interrogado en Suecia.

El abogado de Assange en Suecia, Per E. Samuelson, calificó el fallo del tribunal de Uppsala de “gran victoria”, al explicar que una orden de detención no tenía sentido, ya que su cliente está actualmente encarcelado en Reino Unido y no debería considerarse un riesgo de fuga, según el diario sueco The Local. Resaltó que no era adecuado pedir la detención de alguien simplemente para llevar a cabo una sesión de interrogatorio.

El proceso en Suecia se reabrió en mayo anterior después de que una de las denunciantes, pidió la reapertura del caso tras la detención en Londres de Assange, a quien Quito retiró el asilo diplomático debido a las violaciones de convenciones internacionales y protocolo de convivencia.

El periodista fue trasladado la semana pasada a la unidad hospitalaria de la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en el sureste de Londres, a causa de su significativo deterioro de salud.

Assange, un australiano de 47 años, también afronta su proceso de extradición a Estados Unidos, tras haber sido condenado el pasado 1 de mayo a 50 semanas de cárcel por eludir en 2012 las condiciones de su libertad condicional durante su permanencia en la embajada ecuatoriana en Londres.

Según la denuncia de Estados Unidos, Assange habría participado en actividades informáticas en complicidad con la exagente de inteligencia del Ejército estadunidense, Chelsea Manning, quien suministró a WikiLeaks miles de documentos clasificados, entre ellos datos sobre las guerras en Afganistán e Irak.

Assange no tendrá trato “imparcial ni justo” en Reino Unido WikiLeaks

El vocero de WikiLeaks, el islandés Kristinn Hrafnsson, advirtió este lunes que Julian Assange no recibirá un trato “imparcial ni justo” por parte de las autoridades de Reino Unido en su proceso de extradición a Estados Unidos, tras revelarse las intenciones del canciller británico, Jeremy Hunt.

Hrafnsson respondió así en Twitter a las declaraciones hechas la víspera por Hunt, quien aseguró que, si llega al puesto de primer ministro británico, al que aspira tras la renuncia de Theresa May, no impedirá la entrega de Assange a la justicia estadunidense.

Las declaraciones de Hunt no sólo confirmaron el hallazgo de Naciones Unidas de que el gobierno británico ha sido cómplice de crear una atmósfera de impunidad que ha alentado el abuso contra Assange, “sino también mostraron una que el fundador de WikiLeaks no tiene ninguna posibilidad de un trato justo e imparcial”, indicó.

Tachó de “insultante” que Hunt haya ignorado el llamado hecho el viernes pasado por el relator especial de las Naciones Unidas sobre tortura, Nils Melzer, quien pidió al gobierno británico impedir la extradición de Assange dado que hay indicios de que no recibirá un juicio justo.

Assange, un australiano de 47 años, está actualmente en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en el sureste de Londres, mientras afronta su proceso de extradición a Estados Unidos, tras haber sido condenado el pasado 1 de mayo a 50 semanas de cárcel por eludir en 2012 las condiciones de su libertad condicional.

El fundador de WikiLeaks se encontraba refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde junio de 2012 hasta el pasado 11 de abril, cuando las autoridades de Ecuador decidieron retirar su asilo diplomático debido a las violaciones de convenciones internacionales y protocolo de convivencia. Según la denuncia de Estados Unidos, Assange habría participado en actividades informáticas en complicidad con la exagente de inteligencia del Ejército estadounidense, Chelsea Manning, quien suministró a WikiLeaks miles de documentos clasificados, entre ellos datos sobre las guerras en Afganistán e Irak.

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