Por José Jaime Ruiz.

El tema del presidente Donald Trump fue el de la inmigración ilegal; el del presidente Andrés Manuel López Obrador, los aranceles. Bajo este esquema ¿quién perdió y quién ganó? Esa cosa tan inefable llamada “dignidad” no se tradujo en “soberanía”. Trump se impuso y le impuso a López Obrador su política de relaciones exteriores con el despliegue de la Guardia Nacional mexicana en nuestra frontera sur y México como “tercer país seguro” en la frontera norte.

Durante todos estos meses, el canciller Marcelo Ebrard ha reiterado que México no será un tercer país seguro entre los inmigrantes centroamericanos y los Estados Unidos. Puede que en el discurso esto funcione, pero la realidad es otra, ahí está el caso de Tijuana.

Publicó Reforma: “El Canciller Marcelo Ebrard evitó responder sobre si había discutido la posibilidad de que México pudiera firmar con Estados Unidos un Acuerdo de Tercer País Seguro en materia de asilo durante su reunión en el Departamento de Estado esta mañana.

“No entraría ahora en detalle’, dijo Ebrard al ser cuestionado por la prensa al salir de la reunión”.

Días antes, a principios de junio, La Jornada informó: “El jueves pasado el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kevin McAleenan, dijo a la prensa que buscaría acordar con México la fórmula de ‘país seguro’ para migrantes”.

“Tenemos la oportunidad de asociarnos con México para alinear nuestros esfuerzos de asilo, para garantizar que los solicitantes de asilo sean procesados y protegidos en el primer espacio seguro que alcancen y no se les permita continuar en las fronteras de otros países. Necesitamos tomar una acción concertada”, indicó.

Ahora expone Trump: “Es importante destacar que se acordaron algunas cosas que no se mencionaron en el comunicado de prensa de ayer, una en particular. Eso se anunciará en el momento adecuado”.

¿Cuál es el acuerdo que no se anunció? ¿Pidió AMLO que no se anunciara porque le restaría poder a su mitin y a su festín político?

En el Acto de Unidad, Marcelo fue enfático en la derrota, aunque su discurso quiso ser triunfalista: “No hay tarifas el lunes, nos comprometimos a que quienes estén en México nos digan y los registremos, ellos respetarán los derechos humanos y el plan en Centroamérica para que tengan prosperidad en sus lugares de origen, no hay tarifas y salimos con la dignidad intacta”.

Cual doncella, Ebrard dice que en lo oscurito manosearon, cachondearon, impusieron lo que se les dio la gana, en la frontera norte y la frontera sur, y cual “púberes canéforas” salimos con la dignidad intacta. Pues sí, la dignidad porque en todo lo demás no. ¿De qué sirve la dignidad cuando no hay soberanía? Donald arrasó con Andrés Manuel y López Obrador todavía lo celebra. ¡Qué país!

@ruizjosejaime

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