Por Francisco Tijerina.

 “Lo malo cuando se finge bueno, es pésimo”

Sir Francis Bacon.

El Congreso de Nuevo León se ha ganado, otra vez, un minuto de rechiflas, abucheos, pitos y demás por su falta de tacto, oficio, sensatez y humanidad.

Es lógico que, a falta de ideas, proyectos, propuestas o agenda, nuestros diputados se esmeren en vivir de la coyuntura, ideando cómo aprovechar o esconderse (según sea el caso) de los temas que aparecen en los medios y sobre ellos “montarse” para buscar salir en la foto del día siguiente.

Pero si lo anterior es criticable, mucho más lo es cuando en sus geniales ocurrencias no miden lo que hacen y les vale “una pura y dos con sal” el buscar el beneficio personal a costa del dolor de personas o familias, cometer actos discriminatorios y ofensivos o poner en entredicho la calidad moral del Poder Legislativo.

Ayer la diputada Tabita Ortiz, que llegó siendo del PES y ahora pertenece a la bancada de Movimiento Ciudadano, propuso se guardase un minuto de silencio en memoria de los dos estudiantes que recientemente fueron secuestrados y cuyos cuerpos se encontraron sin vida.

La acción de Ortiz y TODOS los diputados que la secundaron y acompañaron denota un claro oportunismo y una absoluta falta de materia gris.

Porque sí, es dolorosa la muerte de dos jóvenes, pero la prudencia dictaría guardar un respetuoso silencio y no hacer un “show” en el recinto. Habrá que recordarles a los legisladores que aún no se determinan las causas de estos crímenes, por lo que hubiese sido preferible quedarse callados.

Pero más que la evidente falta de oficio anterior, la sensatez les debería haber gritado “¡no lo hagan!” porque su acción deja en evidencia su morbosidad extrema ante la que se hace necesario cuestionarles: ¿y por qué a ellos sí guardarles un minuto de silencio y no al resto de las personas que a diario fallecen en hechos violentos, accidentes o por simple muerte natural?

Su minuto de silencio fue un acto discriminatorio para miles de nuevoleoneses que también han dejado de existir al ser selectivos.

Malo cuando se conjuntan la falta de oficio, de ideas, de propuestas y proyectos, con el afán protagónico y la falta de sensibilidad.

De Tabita ni la juventud o falta de experiencia la pueden excusar de cometer tan inmensa y cruel acción, pero si a ella no se le puede perdonar, mucho menos al resto de los integrantes de la actual Legislatura que sin pudor ni recato se sumaron a la propuesta y se unieron a la barbaridad que ayer cometieron.

Si no son capaces de comprender algo tan simple, ¿cómo esperamos que puedan enfrentar los verdaderos problemas de Nuevo León?

Un minuto, pero de rechiflas y abucheos para todos ellos.

ftijerin@rtvnews.com

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