Por Obed Campos.

Si para algo salió bueno el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, fue para lavarse las manos y culpar a alguien más de sus pifias y problemas a la menor provocación.

Ejemplo de esta conducta la dio Jaime y sus declaraciones a propósito de la violencia que azota al estado, y en lugar de hablar de planes de seguridad, ahora culpó de todo a los padres de familia por descuidar a sus hijos.

Nada más entre sábado y lunes, ejecutaron a cinco hombres en la zona metropolitana de Monterrey y el 2019 pinta para cerrar (o ya cerró) como el año más violento de la historia con 825 homicidios…

Pero Jaime y su equipo insisten en culpar a los demás de no cumplir con la obligación esencial del estado que es garantizar la seguridad pública.

Eso sí, comparó la situación de Nuevo León con la de Nuevo Laredo y dijo, como diría el otro, que vamos “requete bien”.

Y a lo mejor sí son los padres de familia culpables “compartidos”, de alguna manera, en el fenómeno.

Pero no se puede culpar a los padres de las pifias que en materia de seguridad ha cometido el gobierno de Jaime, por ejemplo, con los escándalos de un inútil y carísimo dron, o con la pensión millonaria a su suegra a costa del presupuesto estatal.

¿Qué estas decisiones no afectan a la seguridad? Claro que sí la afectan, porque los dineros que se dilapidan, vienen precisamente del presupuesto que debería de usarse en proteger a la ciudadanía.

Rumores

Cada día crecen más los rumores de que un ex secretario de seguridad estatal, habría sido el beneficiado con la compra del millonario dron que inútilmente compró la administración de Jaime y que ahora dicen, se va a devolver.

obed@sdpnoticias.com
@obedc

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